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"Cuando el ánimo está cargado de todo lo que aprendimos a través de nuestros sentidos, la palabra también se carga de esas materias. ¡Y como vibra!"
José María Arguedas
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miércoles, 23 de enero de 2019

Publicaciones: Venganza / César Hildebrandt.


El texto que presentamos a continuación lo escribió César Hildebrandt el 14 de abril del 2017, vemos que nada ha cambiado en nuestro país. La corrupción está cada día peor:

VENGANZA

A mí me fascinan los burros. Los oigo hablar y digo: qué aburrida sería la vida sin ellos
Y mi vida nada tiene de aburrida porque escucho la radio, que en el Perú es una concentración cuántica de la estupidez y una representación canal de nuestra decadencia intelectual. (Incluyendo toda la prensa de Celendin*)

Pobres chicos los de ahora que creen que el Congreso siempre fue el establo que es hoy y que la televisión fue toda la vida un basurero. Pobres chicos los que pueden creer que la radio fue siempre este ultraje al idioma, esta manera meliflua de ser sobón, este puterío de voces reclutadas por el billete negro.

No, chicos. El Congreso fue alguna vez un lugar donde la inteligencia se reunía, la erudición se ponía a discutir, la buena oratoria competía. Muchos congresistas de hoy no habrían servido ni para cargarle el maletín al senador Raúl Porras. O al diputado Andrés Townsend. Y ni siquiera a Celestino Manchego Muñoz, el Huancavelica o que tanto hizo por el tren macho.

Nuestro país es inexplicable, pero a veces el bombillo se nos enciende y tenemos la intuición de alguna respuesta. He llegado a creer que lo que sucede en el Perú es que los imbéciles se están vengado. Tantos años d desprecio han terminado en esta masacre de la cultura. Una tribu innumerable de Atilas mal hablados ha tomado el país en un golpe de estado silencioso y ha ocupado el escenario. De modo que en el sitio donde hablaba Valle Riestra hoy farfulla Bienvenido Ramírez. Y donde escribía Abelardo Oquendo hoy lo hace algún Perencejo sin concordancias de género y número. Y donde estaba Ricardo González Vigilancia hoy habla y recomienda Clara Elvira Ospina, a quien no le parece mal que las chicas lean a Federico Moccia o Jojo Moyes.

La venganza de los imbéciles está en plena marcha. Su organizado ejército ha vencido en todas las batallas que ha librado. Uno de sus grandes triunfos es haber logrado que el promedio de lectura de los peruanos, según la Dirección del libro y la Lectura del Ministerio de Cultura, sea de 0,86 libros por año. O sea que el país que se jacta de marchar hacia la OCDE con paso de atleta tiene una población mayoritaria de analfabetos funcionales: menos de un libro anual por habitante. Y esto que hablamos del espejismo estadístico: el 65 por ciento de los encuestados dice sencillamente que no se acerca a los libros.

En este país que tuvo a Ventura García Calderón y a Chabuca Granda hoy nos resignamos a que una música digna de babuinos, decorada por traseros con vista al zoom de la cámara, llene las pantallas de la sucia televisión que autorizamos. Somos capaces de decir que Asu mare es una gran película y nos enorgullecemos de venir de una cultura grandiosa cuando lo único que sabemos de ella es que la empresa Perurail nos lleva a Macchu Picchu desde Aguas Calientes.

Los imbéciles se ha hecho poderosamente invencibles en los medios de comunicación, en las instituciones, en los partidos políticos. Donde alguna vez estuvo Manuel Prado y su educador civilismo hoy están Keiko o PPK expresando la deriva de principios que padece el conservadurismo nativo.

(...)

La venganza de los imbéciles será absoluta.

 (*) El agregado es nuestro.

domingo, 23 de diciembre de 2018

LA PRENSA COMO AMANTE, por César Hildebrant

El 06 de marzo de 2015, César Hildebrant, escribió en su revista, “Hildebrant en sus trece”, un texto con el siguiente título: LA PRENSA COMO AMANTE. Nada ha cambiado, cada palabra, cada párrafo describe la situación actual. Quizás las caras de la corrupción estén más claras; pero, el sistema impuesto por el capitalismo depredador, sigue intacto. La prensa se cubre la cara con las manos, como el avestruz, no puede ni tiene donde ocultarse. Esto incluye a toda la prensa de nuestro Celendín querido, A TODA. Hildebrant, como lo creemos nosotros, ha publicado en su reciente libro, que lleva el mismo título de su revista, el esclarecedor texto que, como regalito, lo copiamos sin quitarle una coma.

LA PRENSA COMO AMANTE

Escribir una columna cada semana. Como si todas las semanas ocurrieran cosas importantes.

Como si la prensa se ocupara de las cosas importantes. Como si fuéramos capaces de distinguir tan fácilmente qué es lo más importante.

Lo importante, en todo caso, jamás será abordado por la prensa. Y lo importante podría ser esto: el sistema impuesto por el capitalismo depredador es tóxico, el mundo está gobernado por una federación de buitres, la religión del dinero nos lleva al abismo, la felicidad del consumo es como la que produce la heroína inyectada a la vena, la naturaleza humana es una constante inmutable y universal.

Lo peor de la prensa peruana e internacional es el pacto que ha hecho con el statu quo.

Los imperios caen, las eras se derrumban, las hegemonías cambian. Cayó Egipto, cayó Roma, cayó China. Caerá este reino global de la necedad tecnológica y del suicidio ambiental. Pero no caerá por la prensa, su gran aliada. Caerá cuando el miedo y las rabias se junten y cuando las trampas del propio sistema abran sus fauces y se traguen a todos los tragables. Y la primera trampa se abrirá cuando la finitud de los recursos, exacerbada por la sobreexplotación, se haga sentir en crisis y escasez. La segunda trampa será la del clima. La tercera tendrá que ser la de la legitimidad y eso sucederá cuando la gente –recuperada la lucidez- se pregunte: ¿Con qué derecho nos gobierna esta banda, nos explotan estos bribones, nos esquilman estos piratas, nos embrutecen estos mercaderes, nos envilecen estos mediadores, nos llevan a la guerra estos asesinos, nos culpan estos hipócritas? Y la respuesta es previsible: ¡Con ningún derecho!

Será el momento en que la prensa, extasiada hasta entonces por lo insignificante, tenga que hacerse algunas preguntas. La primera de las cuales debería ser esta: “¿Por qué no les dije a mis lectores o auditorio o televidentes que esto era insostenible?”. Me atrevo a esbozar una respuesta: ¡Por el dinero! La prensa para la mayoría de la gente, es un gran negocio envuelto en oropel. Miren a Gustavo Mohome Seminario, aquel gerente de La República que iba a visitar a Montesinos y que intentaba poner, ante el escándalo de su padre, Mohome Seminario usó de sus relaciones con el entonces presidente Toledo para asustar a los Miro quesada y hacerse, sin importar dinero alguno, con un tercio de las acciones de América Televisión. Hoy es un hombre rico y es presidente de la SIP y da discursos sobre la responsabilidad social de la prensa. Todo un caso.

Vendrá de todos modos una ola mundial de desencanto. No sé cuánto demore, pero vendrá. Tendrán que pasar algunas Merkel, varios Humala truchos, una sucesión de Netanyahu, pero vendrá. Porque no es posible que el 1 por ciento de la población acapare el 50 por ciento del PBI mundial. No es posible que la desigualdad se agigante y que los ríos se llenen de relaves y que sembremos para las neveras de Europa o Estados Unidos se llenen de frutos fuera de estación mientras aquí tenemos, todavía y de acuerdo a las avaras cifras oficiales, siete millones de pobres y otros cinco que están en la frontera.

La prensa, en general, es la amante promiscua del establecimiento. Pero finge virtudes y sermonea. Y da risa.

Páginas 185 y 186.

sábado, 28 de noviembre de 2015

Sospechosos comunes / Hildebrant en sus trece

Es una suerte que llegue a nuestra provincia un semanario como Hildebrant en sus trece. Una revista cuyo director es un periodista de verdad, un periodista que se ha enfrentado al poder y sigue en esta brega haciendo de esta profesión un apostolado. El artículo que copiamos a continuación salió publicado en este semanario en el número 272. La credibilidad de los periodistas está en duda, nadie lo puede negar. En Celendín de los 25 medios de comunicación existentes, 24 hacen de caja de resonancia de minera yanacocha y Odebrecht. Sólo una emisora radial resiste como nuestro pueblo la tentación a las monedas que los periodistas judas (con los dueños de los medios) reciben (NdlR)

Sospechosos comunes

Por Juan Manuel Robles

No importa tanto lo que diga un periodista sobre qué está bien o está mal en su profesión. Importa más que su audiencia tenga –y busque- una información clara de sus posibles conflictos de intereses, de modo que pueda evaluar si ante esos dilemas posibles el periodista actúa con independencia. Son tiempos de reportero ciudadano, en los que un usuario cualquiera puede tener acceso a mucha información. Yo sugeriría que usen esa posibilidad, ese acceso a la data disponible, para rastrearlos —rastrearnos— y cotejar. En estos días, consumir medios masivos sin hacer de stalker con sus hombres de prensa es como comprarle polvitos nutricionales al primer charlatán que toque la puerta de tu casa. Y creer en información dudosa es como alimentarse con tamales bamba. Trae secuelas.

Por eso conviene recordar algunas cosas al vuelo. La primera de las censuras, el primer silencio que casi todo periodista acepta, es el de que imponen los intereses de su medio. El canal. El diario. La estación. Se ha vuelto natural que el periodista se vuelva agente y mermelero ad honorem de su propio grupo empleador, que sea parte de su agenda evitar todo ataque al mismo, y que ni se le ocurra indagar sobre sus posibles anticuchos. No sólo eso: el periodista colabora afanoso con sacarle el brillo a la imagen positiva de la corporación. Esto incluye, a veces, bailar en el spot de Navidad sacando pecho por el logo. Eso no tiene nada de malo, pero es saludable desconfiar cuando afecten los intereses de ese medio.

Los periodistas casi nunca tocan a sus patrocinadores. Es bien naif el espectáculo de ver a un redactor practicante proponiendo tal o cual cosa en una reunión de edición (aunque, por suerte y según testimonios fiables, todavía pasa). El lector o televidente deberá escuchar a esos periodistas aceptando una declaración tácita —de facto—: que las empresas que ponen sus bonitos comerciales en la tanda son decentes y no vale la pena pensar lo contrario. La actriz otoñal invitada a Lima por la tienda por departamento —cuya presencia en las noticias aumenta sospechosamente semanas antes de su llegada— es más relevante que la huelga de los vendedores de esa tienda por departamentos.

Por lo general, cuando un periodista gana dinero y fama se vuelve también más poderoso. Y hace amistades poderosas. Va a sus cocteles, se junta con gente importante, sonríe, acepta que lo inviten a las mansiones (husmeen en las páginas sociales). Eso puede mermar su capacidad de análisis en ciertos temas, y a la vez aumentar su capacidad de empatía con señores que resultan tener intereses monetarios que de pronto podrían estar en juego por la irrupción de algún proyecto político, algún candidato que llame a remecer las cosas, a desalambrar. Cuando piensen en por qué casi nunca vemos a una estrella televisiva del periodismo haciéndole el pare a la gran minería, entendemos que es posible que el periodistas haya dado su tarjeta-. Lo cual nos lleva al siguiente punto: los periodistas se canchuelean, un capital que pueden negociar para trabajitos extra. El poder de los medios —sobre todo de los grandes— es una realidad física, material, contaminante, y un periodista que trabaje en ese ámbito puede vender cara su influencia. En otros tiempos los manuales de estilo ponían límites explícitos a estas prácticas. Hoy no. Hoy los periodistas pueden ser, a la vez, consultores de imagen. Hombres de identidad doble que hacen prensa de día y por la noche arman tu plan de medios para que obtengas buena prensa. Cuando un tema en boca de todos es obviado de manera grosera por un diario, desconfiemos: puede que alguien esté dobleteando.

Los periodistas hacen comerciales de televisión. Se ha vuelto más o menos normal, signo de estatus (no a cualquiera se lo piden). Ya muy pocos se cuestionan las posibles implicancias de aceptar decenas de miles de dólares para promocionar la cerveza del grupo más poderoso, el detergente del consorcio que posee las tres cuartas partes del mercado, la AFP transnacional que está en contra de la reforma del sistema de jubilación privada. Hace poco un periodista bravucón llamó mermelero a un colega. Pues bien, ese periodista vociferante luego apareció en un agresivo comercial de colchones en el que se da fe de la calidad del producto y se “denuncia” que la competencia es, literalmente, basura. De hecho, para eso un publicista contrata al periodista, para que haga de aval. Desconfiar de alguien que alquila su credibilidad por dinero para una empresa privada y con poder suena a un buen consejo que un padre le daría a su hijo pequeño.

Ya empieza la campaña electoral. La verdad se volverá esquiva. Es hora de aumentar los controles de calidad.


Fuente: Semanario Hildebrant en sus trece n° 272.en sus trece página 19.

lunes, 21 de septiembre de 2015

Hildebrant en sus trece: La verdadera cortina de humo

Por David Roca Basadre

Un manto de humo cubre el Perú entero. No es humo ocasional, no se trata de nublar la asquerosa operación narcoindultos ni la podredumbre que todos sentimos que procede de palacio de gobierno o los caseritos del lodo fujimorista, porque la verdad es que todo eso encubre la poca importancia que se brinda a la vida cotidiana de los otros, de los que se percibe ajenos, de los que no cuentan para las voces atipladas del concierto público de políticos y opinadores frecuentes.

Ninguno de estos políticos u opinadores es pariente de doña Margarita Ccahuana, que el año pasado murió con cáncer en Espinar, por contacto con metales en las aguas que dan de beber a su familia y sus ganados. No viven en las comunidades de Alto Huancané y Huisa, donde han detectado cadmio, arsénico, plomo, mercurio entre tantos metales en la sangre de personas y ganado. Tampoco se dan cuenta –porque nada los vincula- de que en Hualgayoc, Cajamarca, todos deben tratarse por problemas derivados de la concentración de plomo en sus organismos.

Me imagino lo que algunos de los personajes conocidos o leídos dirían si saliera agua envenenada del caño de sus casas, y sus familias terminaran enfermas y si, además, luego de quejarse, nadie les hiciera caso. Pero ninguno de ellos vive en la serranía de Ancash, ni toma agua de la laguna de Huachucocha donde ha arrojado sus miasmas la minera Antamina que, además, ha tratado de ocultar el daño echando un químico dispersante y destructor llamado biosolve sin que nadie se interese. Tampoco viven al lado del basurero de tóxicos de Conococha, de la misma empresa Antamina, por el que se pudre y envenena el agua, sin que nadie diga nada.

¿Saben que para la reunión informativa de Odebrecht sobre hidroeléctricas en el Marañón, hace unos días, se llenó el lugar del evento con personas traídas de fuera, y a la población realmente concernida le impidieron ingresar con el apoyo de la policía? Allí hubo humo hecho varas, rifles, golpes, amenazas, violencia contrea personas que sólo luchan por su vida.

Los indígenas de las tres cuencas del Pastaza, Corrientes y Tigre, para disipar el humo, han debido hacer tomas de locales, movilizarse, gritar lo más fuerte posible, no para pedir que entre Petroperú al lote 192 que no es tema sino que cumpla la declaratoria de emergencia ambiental declarada por este mismo gobierno y se ejecute la remediación de la tierra en que viven hasta donde sea posible, que se brinde atención en salud a tanta gente enferma por la contaminación y se les dé la compensación justa por tanto daño causado durante ya cuatro décadas de destrucción de esas que fueran las tierras de sus antepasados.

Humo fue acusar de terrorista a un sacerdote, el padre Ricardo García, que en la selva central, en Pichanaqui, se solidarizó con su grey que rechaza a la empresa Pluspetrol –de pésimos antecedentes- porque se estaba asentando en la región sin permiso. ¿Quién quiere a una empresa intrusa que viene de destruir otras cuencas? Humo de incienso al diablo fue el del propio obispo de la zona que expulsó al hombre que cumplía de verdad con su misión evangélica.

Humo es el silencio que pesa desde hace años sobre sufridos pobladores de Paramonga, aquicito nomás, a cuatro horas de Lima, que piden que se declare en emergencia sanitaria a su comunidad para que ya no siga muriendo  gente por el aire contaminado por la empresa Quimpac, sin que le importe a nadie.

Humo es el que sigue habiendo en torno a las preocupaciones cotidianas de los pobladores indígenas de Cañaris, a los que se les dice que vivimos en un país democrático mientras se niega validez al voto con el que, cumpliendo todas las normas vigentes y con valedores legales, le dijeron no al proyecto minero Cañariaco.

Hay humo en el silencio con el que se deja hacer a unos fiscales que en Bagua acusan a los indígenas awajún y wampís que hace seis años resistieron la embestida mortal de las actividades extractivas que, tal y como previeron, se están llevando de encuentro no sólo el bosque de Condorcanqui sino que, sin escrúpulos, a sus hijos e hijas mediante la mayor plaga de VIH de todo el país, la que trajeron los trabajadores que vinieron con las empresas depredadoras.

Hay humo en torno al empeño terco, nacido de la evidencia inmediata, que fortalece la lucha de los comuneros en El Tambo contra el proyecto minero Tía María, y a los que se niega el derecho sobre su propia tierra.

Hay humo cuando se habla todos los días de delincuencia, de inseguridad en las zonas más pobres de las ciudades, para que no se note la impudicia de una seguidilla de gobernantes tahúres y de funcionarios con sueldos de oro que, además, niegan presupuesto a las necesidades mayores de la misma gente que desprecian.

Los olvidados suman millones, están en todos los lados, dispersos, ocultos por el humo de los que son felices gracias a ese crecimiento hijo del infortunio de los que no tienen voz.


Pero ya somos varios los que estamos empeñados en que ese humo se disipe y que los olvidados digan lo que tienen que decir. Y fuerte.

Fuente: Revista Hildebrant en sus trece. Viernes, 18 de septiembre de 2015.

viernes, 8 de mayo de 2015

César Hildebrandt: Soñé que quemaban el Palacio de Justicia, fue uno de los mejores sueños de mi vida

Periodista peruano expresa algunos motivos por los cuales desconfía del Poder Judicial.


“Un día soñé que una turba justa , una multitud de vengadores , un vocerío de mujeres y hombres ofendidos entraba al Palacio de Justicia y lo quemaba entero. Soñé que lenguas de fuego purificadoras hacían ceniza sus expedientes amarrados con sogas, su carceleta donde duerme la muerte, soñé que el fuego volvía oscuras las columnas de palacio francés vuelto prostíbulo (…) Fue uno de los mejores sueños de mi vida. ”

Así se expresa César Hildebrandt , director del semanario En Sus Trece , acerca del Poder Judicial, órgano del Estado que critica así y más en su columna semanal.

“ A ningún partido político le interesa limpiar los establos del Poder Judicial. A ninguno. Eso da una idea de lo podrida que está la política en el Perú ”, dijo.

Una más: “ En esas covachas del Palacio de Justicia , entre secretarios de uñas sucias , jueces a tanto el fallo, mesas de parte llenas de gusanos, vocalías de sargazo, sierpes con toga, cucarachas con toga, pederastas que exculpan a pederastas, manoseadores que excusan a manoseadores, rateros que liberan a rateros, basura que juzga a basura, en medio de esa maleza humeante, los pobres pueden perder la libertad y el patrimonio y los ricos pagarán su cuota para no perder nada”.

Hildebrandt recordó una serie de juicios que en su vida de periodista que fueron promovidos por gente respaldada por gente como Vladimiro Montesinos, el ex asesor deAlberto Fujimori.

“ ¿Acaso no recuerdan qué juicio feroz prometió hacerme –y me hizo- Julio Vera Abad, el dueño del canal 9-, en la misma salita? ¿Y no recuerdan qué cara de alegría y qué voz de compinche puso Montesinos, el asesor del japonés traidor, cuando le dijo a Vera que lo ayudaría de inmediato transmitiendo en mi contra?”. Así, Hildebrandt menciona varios casos.

Fuente: Diario La República.

jueves, 6 de marzo de 2014

Me fascina el fin de la Schengen

Por Juan Manuel Robles

En mayo del 2004, fui al consulado del Reino de España en Lima a tramitar una visa de turismo para un viaje breve. Hice cola desde temprano. Era una cola muy larga y avanzaba poco pero los rostros estaban llenos de energía y luz: la claridad que otorga tener un plan, un punto fijo en la brújula. Después de la entrada principal, donde debíamos dejar los teléfonos celulares, nos indicaron que pasáramos a un patio. He sabido después que ese patio sanisidrino se volvió un clásico para todos los que tuvieron que sacar la visa. Allí, un mandamás de turno tenía el encargo de ordenar a esos grupos numerosos, cuidar que se mantuvieran a cierta distancia y que no quebraran determinada geometría del espacio. Lo hacía gritando y de mala gana. Todo en ese sitio se hacía, ciertamente, de mala gana. Al percibir el trato, la intensidad psicológica de nuestros anfitriones, y viendo la circunstancia de un patio interior al aire libre, algunos que estábamos cerca nos miramos, reconocimos lo absurdo de la situación, y nos dijimos: ¿qué carajo? No fui yo la persona del grupo que dijo que aquello eso parecía el trato de una cárcel o un campo de concentración. La figura me pareció exagerada: ninguno de nosotros iba a morir, de hecho, estábamos allí porque nuestra vida nos permitía hacer un viaje a Europa, por turismo, por curiosidad o por amor. Pero el hombre seguía gritando. La gente murmuraba bajito. De hecho, evitaban moverse mucho. Siguieron avanzando cuando el hombre volvió a gritar. Nadie se atrevió a responder.

Cuando tocó mi turno, el funcionario hizo lo suyo. Fue simple: me trató como basura. No lo tomé personal. Era vox pópuli. Si quería visitar su país, debía someterme a ciertos escupitajos formales. 

miércoles, 15 de enero de 2014

EL COMERCIO DE LOS MEDIOS

Por César Hildebrant

“No deja de ser una ironía que periodistas muy bien informados y, en algunos casos, brillantes pretendan no reparar en el hecho de que la concentración que hoy critican es el derrame natural del sistema que ellos avalan. Y que alcen la voz sólo cuando el ultraliberalismo les ha tocado la puerta tiene un dejo de ingenuo y tardío egoísmo”

Muy poco ha cambiado con la compra de Epensa por el Comercio. Los que dicen que el argamedón ha empezado su cuenta regresiva con esa transacción exageran, mienten o tergiversan. O hacen las tres cosas a la vez. 

lunes, 30 de diciembre de 2013

El privatismo mal educa

Por David Roca Basadre

En México la onda privatizadora del tramposamente electo Peña Nieto recibió en el Congreso una respuesta a la madida. Inspirándose a la mala en José Saramago, la diputada Layda Sansores, del Partido Movimiento Ciudadano (MC), les dijo a los fanáticos del privatismo: "privaticen los sueños, privaticen la ley, privaticen la justicia, pero si quieren realmente que haya privatización a fondo, vayan y privaticen a la puta madre que les parió, y eso sería mucho mejor que hicieran porque al menos esa es suya; esta Patria no se la merecen, porque no es suya".

martes, 24 de diciembre de 2013

Festejos deprimentes, César Hildebrant

Por César Hildebrant

Viene la navidad y regalaremos. En el fondo, nos regalaremos. Porque con nuestros paquetitos dejamos nuestra firma y quedamos requetebién. Con ellos habremos de compensar lo que no dimos de verdad, lo que no dijimos cuando debíamos decirlo, lo que no nos atrevimos a admitir durante el año. En vez de afecto, cosas. En vez de amor gratuito, prendas de marca, villancicos idiotones en vez de esa voz que esperaban de nosotros. La navidad es el secuestro masivo que el sistema capitalista perpetra para recordar, precisamente, a un judío grandioso que, según todos los testimonios, odiaba a los mercaderes. La deprimente navidad a la que nos sometemos no es sino un equívoco más de este malentendido colosal que es el mundo.

Hubo por allí, desde el 2011, una organización de aspiración internacional llamada Movimiento por la Extinción Humana Voluntaria (VHEMT), por su acrónimo en inglés).

sábado, 30 de noviembre de 2013

INCENDIAR EL PODER JUDICIAL

César Hildebrandt

A ningún partido político le interesa limpiar los establos del Poder Judicial. A ninguno.

Eso da una idea de lo podrida que está la política en el Perú.

Porque todos los partidos juegan a aprovechar el poder para presionar a los jueces venales. Y lo hacen, sobre todo, cuando llegan al Ejecutivo.

Por lo tanto, cuando uno elige presidente de la República también elige al presidente de la Corte Suprema y a una corte de los milagros de harapientos morales que sigue las consignas de turno y recibe los fajos correspondientes.

domingo, 10 de noviembre de 2013

César Hildebrandt a Martha Chávez: Gracias a ti, el fujimorismo ha vuelto a ser la bestia que babea

Indicó que la parlamentaria ha terminado con la farsa del fujimorismo "táctico".

Las intenciones de Martha Chávez para dirigir el grupo de trabajo de derechos humanos quedaron sin piso, esto por la Oficialía Mayor del Congreso, pero no sin toda una serie de polémicas en torno al tema, las cuales incluso llevaron a manifestantes a las calles. Sobre Martha Chávez escribe hoy César Hildebrandt, periodista, en el semanario que dirige:En sus Trece.

A continuación, algunos fragmentos del texto ‘Gracias, Martha’:

martes, 16 de julio de 2013

¡Basta de Hipocresias!

Por César Hildebrandt

Propongo que nos dejemos de tonterías y que no haya para empezar, ni Defensor del Pueblo ni Tribunal Constitucional.

El problema del Perú es el nombre pomposo de sus instituciones. El problema es la gente que suele ocuparlas.

¿Acaso el Ministro de Cultura ejerce? ¿Lo hace el del Ambiente? ¿Y el que tendría a su cargo la seguridad?

No preside el Presidente de la Republica sino que lo hacen los poderes fácticos. No controla en Contralor sino que la inercia lo destituye.

martes, 15 de enero de 2013

El Congreso somos todos

César Hildebrandt

El congreso es la representación de lo que somos. Y lo que somos, aparte de creativos y emprendedores, es un país de instituciones rotas, partidos en fuga, ignorancia creciente y esa jactancia “nacionalista” que es para morirse de risa.

Ningún esperpento congresal nació en la Plaza Bolívar. Allá fue enviado por los votos de gente peor que él, de entusiastas comarcales que lo veían como un líder, de azuzadores que esperaban una retribución cuando llegase la hora de pedir favores, de analfabetos que creen que la democracia consiste en votar y no en escoger.

martes, 8 de enero de 2013

EL PRESIDENTE MÁS LADRÓN


Por César Hildebrant.

El cerdo García se quedó corto...


En efecto, don JOSÉ RUFINO ECHENIQUE, el tronco originario de una prole dispersa y de alcances literarios, fue quizá el presidente más ladrón que haya tenido esta república plagada de cacos.

Asumió el cargo el 25 de abril de 1851 y el primer día de julio de ese año empezó el festín de la llamada “deuda interna”.

Gracias a Echenique, los señorones de Lima se aprovecharon de la flamante riqueza del guano para hacerse con dineros sucios.

jueves, 29 de marzo de 2012

NO ENVEJEZCAS ASÍ, MARIO

A todos nos trabaja el tiempo, nos roen los años, nos vuelan las horas como moscas. Yo mismo he llegado a ser un repentino aprendiz de viejo. Un viejo, en suma. Pero un viejo que se resiste y se resistirá a que el tiempo me convierta en un tono reconciliado con el mundo. La rebeldía es el mejor antioxidante. Si alguna cosa buena puedo decir de mí es que no estoy dispuesto a transar con la claque de quienes cortan el jamón. No me da la gana. Si la cordura consiste en ser neutral, opto por la locura. Si la sensatez es la segunda acepción de la palabra miedo, quiero morir en mis trece. Por todas estas consideraciones, la verdad es que me preocupa la vejez de Mario Vargas Llosa.

viernes, 9 de diciembre de 2011

Opinión libre: Cajamarca resiste sabiamente


David Roca Basadre

Hay estado de emergencia en las calles, en los campos de Cajamarca. Una protesta pacífica –con un solo censurable daño a una propiedad de la minera al inicio de las movilizaciones y un daño mayor en un padre de familia que queda inválido de por vida, producto de la represión hacia los manifestantes- deja el sabor triste de las distancias que existen, aun ahora, entre los pueblos y quienes los gobiernan.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Opinión libre: En Cajamarca se juega el futuro

César Hildebrandt es un hombre de principios y es por eso el mejor periodista del Perù, uno de los pocos que puede transitar por el mundo con la frente en alto sin ninguna lacra que enlode su pasado. El no ha cedido a las tentaciones del dinero ni del poder, por eso la prensa parametrada, que se somete a intereses inconfesables e inclina la cerviz ante el tirano de turno, como sucedió en la epoca nefasta del fujimontesinismo, no lo quiere y le cierra el paso cada vez que puede porque su presencia les recuerda su miseria. Por eso su opinion pesa y es seguida por la gente que busca seriedad y sensatez. De su semanario “Hildebrandt en sus trece” publicamos este artículo referido al problema celendino de Minas Conga y celebramos nuestra coincidencia con él respecto a que ha llegado la hora de que el país despegue a partir de la educacion y deje de ser un mero expotador de materias primas (NdlR CPMII).

Por César Hildebrant

“…leches aguadas,
cajamarcas crueles”.
(Juan Gonzalo Rose)


En Cajamarca, en Andahuaylas, en Puno, en Cañete, en diversos puntos de la Amazonía, el tema es el mismo: las viejas deudas del centralismo limeño se están pagando. No se trata sólo de la minería sino de una rebelión que nos obliga a mirar lo que nos hemos negado a mirar durante muchos años: los fueros del interior arrasados por una “república burocrática” domiciliada en Lima.

sábado, 29 de octubre de 2011

opinión libre: La huevada de la semana


¿Existe vínculo entre actividades extractivas de Southern y la desertificación presente en la provincia de Cadarave, en Tacna? El especialista José Nicolás de Piérola dice que no, que de ninguna manera, que todo se debe a un ciclo de sequía que empezó en el año 2006 y que ese fenómeno no sólo atañe a Candarave sino también, por ejemplo, a Torata, en Puno. El especialista, en suma, dice que los millones de hectolitros que Sothern le extrae al subsuelo de Candarave nada tiene que ver con la desaparición de la laguna Vizcachas (que es laguna efímera, dice). ¿Y quién es este especialista llamado José Nicolás de Piérola? Pues es nada menos que el gerente de Recursos Hídricos de Southern Perú, la empresa mexicana experta en malas prácticas en su casa matriz. O sea que Sothern absuelve a Southern. ¡exigimos una explicación!

viernes, 28 de octubre de 2011

Opinión libre: ¡Que se largue!


Por : César Hildebrandt


A estas alturas ya no hay dudas: el segundo vicepresidente Ornar Chehade ha mentido y ha intentado hacer pasar por versión de parte lo que es una tabulación autoexculpatoria.

Allí están los hechos sobre los cuales ya no es necesario abundar. Cada intento de coartada ha sido respondido por una nueva revelación y Chehade, que prometía tanto, ha quedado al margen de la política y ahora es parte de esa larga lista de breves sinvergüenzas que acuden al poder para ver si sacan alguna tajada.

lunes, 20 de junio de 2011

Opinión libre: Comer carne es esencialmente criminal (Marcela Lacub)


Marcela Lacub ha escrito otro de sus libros provocadores. Como buena argentina -aunque resida en Francia hace veinte años- era una devoradora de carne. Un día, sin embargo, gracias a un libro clásico, imaginó todo lo que debía suceder con la bestia inocente que se había matado para que ella se diera el gusto de un bife a medio sangrar. El resultado fue un libro que irritará a muchos. L entrevista que aquí publicamos fue hecha por la periodista Renée Kantor (Fuente: Semanario Hildebrant en sus trece del viernes 17 de junio 2011)

ENTREVISTA

¿Qué hace que, de pronto, una carnívora implacable, sucumba a la alimentación verde? De esto trata el libro Confessions d’une mangeuse de viande (Confesiones de una devoradora de carne) de la jurista franco argentina Marcela Iacub. Recibida de abogada en Buenos Aires, partió luego a París donde vive desde hace más de veinte años. Provocadora y libertaria, supo edificar con cuidado la figura de sus obsesiones y se ha convertido en una reconocida intelectual en Francia. Estudiosa del Derecho, especialista de la historia de las costumbres sociales, reflexiona sobre la prostitución – pide su legalización –; la violación – propone extraer el término sexual del sistema jurídico –; las leyes bioéticas – está a favor de las madres portadoras –; o sobre la libertad sexual – “me gustaría hacer del sexo una libertad como la libertad de comercio”, clama. Cada uno de estos temas los analiza a través de los dos pilares que sostienen su universo ético: el libre albedrío y el consentimiento. Un laisser faire que reivindica como condición esencial de la libertad individual. Pero a diferencia de muchas de sus obras anteriores, eruditas y complejas, su último libro es un panfleto, un grito, una toma de conciencia culpable sobre el desvergonzado consumo de carne al que se abocó con fervor toda su vida. De manera súbita, un pedazo de carne se volvió una secuencia de las imágenes revulsivas que lo habían hecho posible. Un banquete producto del crimen de un animal que consiente matar a otros de distinta especie sólo para comerlos. Desde París, donde vive con su perra, responde a Ñ .

-Usted explica en su libro que un “evento trágico” la modificó por completo. Sabemos luego que fue la lectura de “Comer carne”, de Plutarco. ¿Qué es para usted un “evento trágico” y cuál, la particularidad de esa obra de Plutarco?

-La noción de “evento trágico” que utilizo es muy clásica. El evento trágico es el que nos muestra que hemos cometido un acto terrible, un acto que no estábamos en medida de asumir sin saber que lo habíamos cometido, como Edipo. Es la información que nos permite saber lo que hicimos y sentirnos responsables, sujetos de tales actos. Plutarco me arrancó de mi ceguera. Me mostró que la noción de carne es una impostura, que “carne” es el nombre que le damos a nuestra voluntad de no ver que matamos animales para comerlos sin que tengamos ninguna necesidad de hacerlo, y señala nuestra responsabilidad en este acto. Porque para poder comer “carne” necesitamos disociar el proceso que permite hacerlo. Tenemos que olvidar que tuvimos que matar a un ser que quería vivir. Plutarco utiliza una metáfora que viene de Homero y dice que la vaca muge “todavía” cuando vemos el asado en nuestra mesa. 

-¿Coincidiría con Paola Cavalieri en extender los Derechos Humanos a los chimpancés?

-Mi punto de vista es diferente. El proyecto de dar derechos humanos al chimpancé porque es más inteligente que los otros animales, no me parece la manera más interesante de abordar el problema. Yo creo que hay que darles derechos humanos a los animales que viven con nosotros porque podemos establecer con ellos relaciones significantes recíprocas. Lo que me parece formidable en el hecho de vivir con los animales es que tienen otros dones, otros medios de comprender y de conocer el mundo. Los filósofos utilitaristas, de la misma manera que la legislación que protege a los animales, tienen en cuenta el interés del animal a no sufrir pero no a seguir viviendo. Es como si un animal estuviera muy contento de que lo maten sin dolor. Lo paradójico es que para un ser sensible lo más importante, lo más precioso, es el hecho de poder seguir vivo y no el morir sin dolor. Por otra parte, yo propongo que se le den derechos humanos a los animales domésticos o que, sin serlo, viven con nosotros en cautiverio, como dice la legislación francesa. Con estos animales compartimos una cultura, ellos pertenecen a la humanidad pero se los trata como esclavos, como puros instrumentos. 

-¿Cuál sería el derecho de aquellos que – como los animales – no pueden comprometerse con ningún deber?

-Para ser sujeto de derecho no es necesario poder directamente ser sujeto de deber. Hay personas jurídicas, como las sociedades que no pueden actuar directamente si no están representadas por seres humanos. Hay incapaces, como los enfermos mentales que no pueden ser directamente sujetos de un deber y estan representados por otras personas. Los animales, como sujetos de derecho, necesitarán mediadores para las cuestiones jurídicas, representantes, pero eso no es un problema en sí. 

-Su madre y su abuela le transmitieron una filosofía humanista a la que acusa de negar las diferencias entre los hombres para que una clase biempensante saque provecho de los privilegios de su inteligencia, estatus social y económico haciéndolos pasar por “méritos” cuando serían sólo dones tan arbitrarios como la belleza y la salud ¿En qué perjudicaría este “proyecto político humanista” a los animales?

-Este humanismo no es más que un conjunto de discursos y metáforas. Allí donde muestra su verdadera doctrina, allí donde procede al trazado de fronteras, es en la aprehensión diferenciada del valor de la vida humana y de la vida animal. Es en las reglas de la matanza de los animales que se percibe claramente esta oposición. El humanismo es una forma de racismo. El razonamiento humanista hace que si debemos elegir entre salvar a la perra Lassie o a Hitler salvemos a Hitler porque es un ser humano. 

-¿Esta última frase es una provocación o lo piensa realmente? ¿Puede dar un ejemplo real de esta hipótesis?

-Un ser humano que mata a diez a mil personas tiene derecho a un abogado, a unos jueces, a cuidados médicos. Los perros, que son los más privilegiados de los animales, que no comemos, si muerden a alguien se los mata sin tratar de saber lo que sucedió. 

-En su libro presenta un caso real de un hombre condenado por haber sodomizado a su pony. Y señala el absurdo de que esté prohibido gozar sexualmente de un animal, al que sin embargo podemos comer. ¿Es lo mismo franquear la barrera que prohíbe tomar a un animal como objeto sexual y comer un asado?

-Póngase en el lugar de un pony o de una vaca. Si le dan a elegir entre un acto que no implica para usted ningún dolor y la muerte ¿qué elegiría usted? En cambio, la justicia francesa condenó a un hombre por torturas infligidas a un animal doméstico por haber sodomizado a su pony que se llamaba Junior. Pero si este mismo hombre hubiera matado a Junior para transformarlo en bifes de caballo nadie lo habría condenado por maltrato. Esta paradoja del derecho que protege al animal, me pareció aberrante y me mostró que no es el interés del animal el que está en juego. Que, en el fondo, se trata de controlar los vicios de los seres humanos y no el bienestar del animal. 

-¿No es el hecho de comer carne lo que nos recuerda que somos efectivamente animales?

-Los seres humanos no son animales como los otros. Hago alusión a los animales salvajes. Si fuéramos así, no veo por qué prohibiríamos el asesinato, la violación, etcétera. Los seres humanos creamos la humanidad que a su vez nos crea todos los días. La humanidad es un proyecto de control de lo que existe, es una estructura jurídica, científica, técnica, cultural, que no se reduce a la suma de seres humanos inteligentes que existen sobre la tierra. Incluye a muchas personas que no son capaces de comprender el mundo como la gente “normal”. Es por ello que yo postulo que la humanidad debe extender sus fronteras y atribuírle derechos humanos a los animales domésticos. 

-¿Cree que la muerte de los animales en los mataderos es equiparable a un genocidio?

-Sí, es un genocidio. De hecho muchos autores judíos, descendientes de víctimas de los nazis, hacen siempre esta comparación. El escritor Bashevis Singer dijo que “para los animales, todos los humanos son nazis”. Y Theodoro Adorno, un filósofo judío alemán, exiliado por los nazis, afirmó que “Auschwitz comienza siempre que alguien mira un matadero y piensa: son sólo animales”

-¿Podría explicar por qué “las relaciones entre el canibalismo y el asesinato volvían poco convincentes las opiniones de los vegetarianos”, como escribe?

-Algunos vegetarianos tienen problemas con el simple hecho de comer cadáveres. Yo no estoy de acuerdo con esto. Si uno comiera carne extraída de animales muertos de muerte natural, yo la comería. Porque el problema es matar para comer y no el hecho de comer cadáveres. Es por esto que en el libro comparo de una manera humorística el asco de comer cadáveres con el canibalismo a partir de un especie de chiste de Voltaire. Voltaire escribió con humor en su Diccionario filosófico que el tabú del canibalismo significa la preferencia de dar nuestros cadáveres a comer a los gusanos en lugar de dárselos a comer a los seres humanos.

-Uno imagina que para un argentino volverse vegetariano es un sacrificio. ¿Cómo se modificó su vida social?

-Es cierto que ser vegetariano para un argentino es como una traición a la patria. Pero yo no vivo en Argentina desde hace 20 años. La gente se mostró gentil conmigo cuando decidí volverme vegetariana. Pero son así porque saben que la carne que ellos comen no está en peligro por mi decisión. Pero creo que cuando los vegetarianos sean más numerosos y que la cuestion de prohibir la “carne” sea una propuesta política posible, esta misma gente será mucho menos comprensiva. Los carnívoros son capaces de todo para que no les arranquen las salchichas y los asados del plato. Quiero decir, capaces de inventar toda clase de cosas para tener la conciencia tranquila. 

-¿Qué es comer para usted?

-Comer es también un acto político. Comer animales es una manera de marcar las fronteras de la humanidad, de afirmar nuestra superioridad y nuestra diferencia fundamental respecto de los seres que comemos. Hay quienes dicen que la preocupación ecológica en el comer es también política. Me parece que es darle un sentido muy fragil al carácter político del comer. Quien se preocupa por el comer desde el punto de vista ecológico lo hace como consumidor de cualquier otro producto (nafta, electricidad, etc). En cambio, la preocupación vegetariana por el animal, por el hecho de que se trata de un ser sensible que desea vivir, es política en un sentido específico y fuerte del término. En mi caso, nace de la voluntad de transformar la sociedad gracias a la integración del animal en su seno. Hacer que el animal doméstico pertenezca a la humanidad va a cambiar nuestras relaciones, nuestra manera de ver el mundo y hasta de pensar. Yo creo que, entre otras cosas, en las sociedades de abundancia, el animal puede enseñarnos a ser felices por el solo hecho de estar vivos.

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