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"Cuando el ánimo está cargado de todo lo que aprendimos a través de nuestros sentidos, la palabra también se carga de esas materias. ¡Y como vibra!"
José María Arguedas

viernes, 20 de enero de 2017

(CONCIENCIA CRÍTICA) ¡Qué suerte la nuestra! ¡SHAKESPEARE!

Por Mario Peláez

En efecto, que suerte tenemos de que Shakespeare haya nacido en este mundo; y más afortunados que sea él nuestro contemporáneo todos los días; y mucho más que al leer y presenciar sus obras participamos de un gozo estético absoluto, a pesar de los cuatrocientos años de su partida a los cielos, y que hoy se celebra a los cuatro vientos (Que mejor prueba, entonces, de que sí se puede derrotar a la muerte. O si se quiere, de lograr la inmortalidad).

Difícil otro como Shakespeare que haya calado tan hondo en la condición humana. Que haya acumulado tanta belleza con el lenguaje. Que todo lo que escribió es purísima poesía. Soy un convencido que sin Shakespeare los grandes revolucionarios no habrían alcanzado prontamente la claridad de conciencia; los poetas la finura del realismo y la levedad del lirismo, urgidas de belleza. Imposible escapar a su cósmica influencia.

Pocas veces la libertad es más libre, más soberana que en la creación de Shakespeare. Una libertad laica que como Erasmo no quiere que dios invadiese todo. Solo en el gran arte la libertad, a través de la imaginación, despliega al tope sus alas, evidencia suprema de nuestra singularidad como especie. Pero una libertad que solo podrá consolidarse desde la igualdad. De lo contrario la conciencia se habría congelado en aquella terrible sentencia: “Castíguese a los negros, para que no se pierda el valor del ejemplo”

Adjetivos al margen: sin Shakespeare la literatura no tendría la talla universal; el teatro solo sería un espectáculo rutinario; el lenguaje únicamente un instrumento, y no la placenta donde reposa la inteligencia crítica. Sin Shakespeare poco conoceríamos de nuestra subjetividad. Sin él no gozaríamos de la leal amistad de los libros.

Entonces recibamos el 2017 leyendo y releyendo su obra, con la seguridad que luego seremos mejores.

jueves, 5 de enero de 2017

Entrevista al señor Benjamín Chávez.


Don Benjamín Chávez Valderrama (n.1943-Lima) es hijo del Dr. Clodomiro Chávez Mariñas, natural e hijo ilustre  de Sucre, ex diputado por Celendín en la legislatura de 1940 (Manuel Prado Ugarteche) y es hermano de don Clodomiro Chávez Valderrama ex Fiscal Supremo en lo Penal y Primer Defensor del Pueblo (Premio en DDHH)


Fotografías:

Rumbo a la casa de don Benjamín


Chungo y batán

lunes, 26 de diciembre de 2016

Narrativa: Caolín y los zapatos rotos.

"Un niño héroe del trabajo querible y mágico,
 quizás por el entorno navideño. 
Al final se engrandece más 
con el gesto solidario 
hacia su padre y hermano".


 Caolín y los zapatos rotos.


Por Palujo

El bombardeo consumista de los medios de comunicación en la navidad, hizo que Caolín se fijara en los dos pares de zapatos rotos que usaba. Unos que eran para ir al colegio y otros para estar en casa.

Caolín de desesperó. Papá y mamá le habían dicho: "No insistas... ¡No hay dinero! ¡No nos alcanza ni para comprar el panetón!". Caolín tampoco tenia un céntimo en los bolsillos. Propinas no habían en la casa.

Luego de buscar soluciones grandes en su pequeña cabeza; no le quedó más que agenciarse de hilo, agujas y de una lata de pintura que encontró en la caja de trastos que nadie hacía caso.

Encerrado en su cuarto, a escondidas de su familia, empezó su labor de zapatero remendón. Caolín era un niño muy curioso y perseverante. Había estado observando, durante casi una semana, el trabajo que realizaba el zapatero del barrio. Todos lo días al salir del colegio, se detenía como hipnotizado, a mirar a don Tucto, cómo ensartaba la aguja y el hilo en la suela de un par de botas de cuero que alguien había encargado remendar.

La fiesta navideña, como la propaganda de la radio y la televisión, no lo dejaban dormir. A pesar que los quehaceres o mandados de su madre entretenían sus descansos; poco a poco, los zapatos que calzaba en casa, iban cambiando, desde el color hasta la forma. Ya no eran los mismos.

Las canciones alusivas a la fiesta del niño Dios y las luces de colores en las calles eran de locura. El ajetreo de hombres, mujeres y niños que iban y venían con regalos y canastas navideñas, era interminable.

La noche de navidad, cuando su madre insistía para que bajara a participar de un chocolate con pan; Caolín se calzó, alegre, los zapatos. Parecían nuevos y hasta los sentía más cómodos que antes.
Ya voy madre mía dijo y salió corriendo a mostrarlos, orgulloso; pero, al llegar a la sala donde habían servido la cena, miró a su padre y hermano que llevaban los zapatos, rotos y viejos, de siempre.

Caolín se detuvo con mil ideas en la mente. Regresó a su cuarto antes que descubrieran los zapatos "nuevos" que llevaba puestos.

Después retornó a la sala y saludó a sus padres y hermano, con los zapatos de colegio.

sábado, 24 de diciembre de 2016

(Conciencia Crítica) ¿Y LA NAVIDAD DEL PESEBRE?

Por Mario Peláez

De pronto, como sucede todos los diciembres, volvió a instalarse la angustia en el corazón mismo de la untuosa navidad. Que por sus especificidades sería mejor llamarla angustia navideña. Todo empieza con una tenue tristeza que se desliza como agua subterránea hasta empozarse en el alma (en el ánimo) y al inflamarse se convierte en angustia de corte existencial.

Cada vez me pregunto por qué la angustia siempre tiene protagonismo en navidad. En unas personas se muestra más intensa; en otras menos, pero siempre puntual. No tengo la respuesta; en mi transitan varias causas, entonces varias respuestas. 

La primera respuesta salta a primer plano con solo abrir bien los ojos y mirar en todas las direcciones: millones de niños viviendo horrenda miseria, y sin futuro. Tanto que han olvidado que existe la sonrisa. Entonces como sentirse bien consigo mismo al desear feliz navidad, si antes no se ha hecho los méritos efectivos que autentiquen nuestro saludo.

Segunda, tiene que ver con la ausencia definitiva de seres queridos, familiares y amigos, a quienes también pertenece nuestra vida. Aunque Mauriac decía: “la muerte no nos roba los seres amados. Al contrario nos los guarda y nos lo inmortaliza en el recuerdo. La vida sí que nos roba muchas veces y definitivamente.

Tercera, (cargada de pesimismo y la más punzante) consiste en dudar: que las cosas siempre sigan como están. Que nada cambiará a favor de los pobres. Que las desigualdades se agigantan cada vez más y que solo quedará la caridad como consuelo.

Cuarta, mi hija Fernanda, me dice con humor, “papá te falta la del espejo”. En efecto, cada día empiezo a reconocer menos mi rostro en el espejo.

Quinta, (de reciente data) se refiere al tridente obsceno que hoy lidera la vida de los peruanos: PPK – Cipriani – Fujimori. Nunca antes la historia registró tanto cinismo y contubernio. Pura indignidad.

Por ventura, la historia nunca se acaba, ni se rinde. Y, más tarde o más temprano, los pueblos vencerán a la prehistoria en la que ahora viven; y entonces celebraremos la ¡NAVIDAD DEL PESEBRE!

(CONCIANCIA CRÍTICA) Celendina Universal

¡SOLIDARIDAD CON MÁXIMA ACUÑA!

Por Mario Pelaez


La sociedad Inca, bien sabemos, fue una colectividad dedicada fundamentalmente a la agricultura, que con los bellos andenes se extendía hasta los cielos… Así, la tierra y la agricultura constituían la base de su identidad cultural. De la relación con la tierra, siempre armoniosa, respetuosa y solemne, fluyen todas las formas de la conciencia social. La religión en primer lugar, a cuyos dioses les rendían culto para lograr tierras fértiles, cosechas generosas, lluvias leales, vientos nobles y justos procesos de reciprocidad. Propiamente eran dioses terrenales (el más allá, la trascendencia, es un fundamento teológico que trae España con la religión católica).

Fue con la Conquista, entonces, que devenimos en sociedad minera hasta el día de hoy. Y es justamente en Cajamarca donde primero se evidencia la voracidad del viejo colonialismo español por los metales preciosos, principalmente oro. El “rescate” de Atahualpa perpetúa históricamente su cínica conducta. Desde luego que desde las culturas pre incas se conocía las técnicas de extracción de metales, que solo tenían función decorativa. Únicamente con valor de uso. España convierte los metales en mercancías (con valor de uso más valor de cambio).

Hoy, 500 años después, se repite en el mismo escenario la confrontación histórica: de un lado, los pueblos de Cajamarca, liderados por los celendinos, que defienden la salud de la tierra, del medio ambiente: de las aguas, de la flora y la fauna; y del otro, la minera Yanacocha – Newmont Mining, que prescinde de consideraciónes en favor de la vida saludable. Y en este épico proceso singulariza la presencia de Máxima Acuña, no solo por defender lo suyo, sus tierras colindantes con la Laguna Azul, sino defendiendo el derecho de todos a vivir sin contaminaciones. Comportamiento que trasciende las fronteras regionales y nacionales. Máxima Acuña lucha por la salud del ser humano. Viva en el país que viva. Es decir, su accionar tiene implicancia global.

Precisamente Amnistía Internacional, en el Día de los Derechos Humanos, celebrado el diez del presente, rindió cálido homenaje a Máxima Acuña. Para el caso editaron un bello video SucasaMicasa que todos debemos disfrutarlo. Celendín debe añadir lo propio. A la Municipalidad Provincial y centros educativos les corresponde multiplicar su solidaridad con ella.

Efectivamente, Máxima Acuña es la leal acción pero también el sentimiento: el aliento a la conciencia solidaria en la lucha por la supervivencia. En hora buena, celendina universal.

Narrativa: DUENDES EN “VIGASMAYO” y “LAQUESERA”

Autor. Virgileo LEETRIGAL


De generación en generación, se trasmitió la creencia que la quebrada “Vigasmayo” y el río “La quesera” son “moradas de duendes”. Así quedó en el imaginario de pobladores de la comarca llamada “Huauco” y de cuánto forastero la visitó.

Cuentan los pobladores mayores de los pueblos cercanos, que antaño, Vigasmayo era una hondonada alargada y boscosa; habitada por venados, pumas y hasta osos de anteojos. Que sus árboles, gruesos y frondosos, crecían abundados de bromelias, bejucos, orquídeas y líquenes. Que estos árboles, entremezclados con variedad de otros de troncos más delgados y de arbustos; conformaban un bosque casi inaccesible. Que del mismo bosque, ellos extraían “suros” (1), vigas y demás maderas para construir casas; así devino en “Vigasmayo” o “río de las vigas”. Y así, la población creciente de esos pueblos lo impactó y lo deforestó...

Actualmente muestra pequeñas parcelas de relieves y cercos imperfectos, con pastizales de verdor tenue, en ambas márgenes. Nace, ésta quebrada, en las laderas del cerro “Wirawira”, discurre entre los cerros “El velo” y “Santa rosa”, se profundiza entre el “Shinshilpunta” y el “Ventanillas”; y aguas abajo, desemboca en el río “La quesera”.

El Ventanillas es un cerro rocoso y verde, a la vez; no muy alto y ubicado en la margen derecha de la quebrada. Un camino pedregoso que viene desde “Calconga” y “La quinuilla”, marca sus laderas con irregulares curvas, y se desarrolla hasta el fondo del cañón. Allí se une con el que viene desde “Cajén”. El camino unificado cruza el cauce de la quebrada mediante un badén; y a pocos metros de su orilla izquierda, cede ingreso al fundo de Presbítero Díaz, por una tranquera rústica de maderas rollizas. El camino sigue hacia el este; y serpentea trepando por las faldas del Shinshilpunta. Por Chiqueroloma”, abra entre éste y el cerro “escalera”, el sendero vira al noreste, con destino a la ciudad capital de la comarca, también llamada Huauco.

El Ventanillas debe su nombre a restos de construcciones pre incas existentes en su cima. Las ventanitas de éstas, están hacia el sureste, como perennizando la visibilidad al río La quesera. Casi en su cima, junto a un camino de chacareros y a un aliso, existe un pozo que se mantiene con agua hasta en la más dura sequía. A este lugar, como a Vigasmayo y La quesera, también le atribuyen ser “morada de duendes”.

El río La quesera aflora, torrentoso, en la base pétrea del cerro “Ventanillas”. Su caudal mueve las ruedas más las piedras cilíndricas de cuatro molinos antiquísimos, construidos junto a su cauce.

Desde rumbo distinto al de la quebrada Vigasmayo, y al otro lado del “Ventanillas”; el afloramiento del río La quesera marca el fin de la quebrada “Colpiadero”. El naciente río recorre ciento y tantos metros hasta encontrarse con la quebrada Vigasmayo. Desde este vértice se ve, aguas arriba y abajo, que río y quebradas forman una especie de “Y”, con sus cauces. Entre los “ramales” superiores queda como “atenazado” el cerro Ventanillas, y también el primer molino. Así la base del cerro, se funde con el relieve allanado de un valle pequeño y siempre verde; y con el cauce del río que escapa, quién sabe a dónde…

Se ha comentado también que pobladores de Huauco, “Lúcumapampa” y de Celendín; asumieron sueños de llevar agua desde esta zona hasta sus campiñas. Pero mientras eso solo quede en sueños, La quesera avanza imperturbable. Pasa muy cerca del segundo molino, recepciona al caudal que le presta para funcionar; y a pocos metros de alcanzar al tercero, recibe al río “Sumbat”. Con caudal incrementado se convierte en el afluente principal del río “Cantange”; y éste, a su vez, se erige como uno importante del gran “Marañón”.

Durante décadas, los molinos atendieron a centenas de pobladores, de todas las edades; quienes llegaban jalando sus acémilas cargadas con costales de cereales y menestras. Allí esperaban su turno para hacerlos moler y obtener harinas, preciados alimentos para las familias. En la espera de turnos, casi siempre prolongada, la gente tenía la oportunidad de entablar variadas y largas conversaciones. Los operadores de los molinos o “molineros”, las animaban. Con el tiempo, ellos aprendieron a narrar historias; y así ayudaban a mantener la lealtad de sus respectivos clientes. Como cuentacuentos, a veces presumían de haber visto o sentido la presencia de duendes en sus respectivos molinos. Así sobrevivió el mito de las “moradas de duendes”, en esa zona de Huauco…

Pero estos lugares, además de conocerse por mitos como el mencionado, también fueron y son escenarios de humanas existencias y acciones. Por aquí pasaron y pasan chacareros muy conocidos como: el ya mencionado Presbítero Díaz, dueño de un fundo en la margen izquierda de la quebrada Vigasmayo; su socio Juan Alva; Abraham Mariñas, dueño de un fundo colindante con el de Presbítero, ya en la margen izquierda del río “La quesera”; a continuación estaba la parcela del coplero Elías Escobedo, dueño del cuarto molino. Hacia el lado este del Shinshilpunta, vivía el dueño de casi la mitad de su extensión, Hipólito Malaver Calla. Ellos, como otros, tuvieron vivencias o experiencias excepcionales; algunas de las cuales fueron y serán narradas…

El Shinshilpunta es un cerro más alto que su par y vecino Ventanillas; es rechoncho, amplio y achatado como una parva. Su superficie total, es jurisdicción del anexo huauqueño conocido como “Porvenir”.

“Porvenir” adquirió notoriedad, desde septiembre de mil novecientos treinta y dos. Entre finales de agosto e inicios de septiembre de aquel año; guiados por Máximo Aliaga, llegaron al paraje “Artesa”, luego a “Guangazanga” y a casa de Hipólito Malaver Calla, dos hombres forasteros y extraños para pedirle posada por unos días. Portaban una carta de recomendación que los presentaba como amigos del hacendado David Reyna; amigo a su vez, de Hipólito Malaver. El día diecisiete de septiembre del mismo año, tras ellos, llegaron a tal paraje “Artesa”, diez miembros de la Guardia Civil, uniformados y armados hasta los dientes. Aquí, se tomaron la mañana para descansar y estudiar el terreno. Por la tarde se moverían sigilosamente hacia a Guangazanga; y minutos después de la cuatro irrumpieron en la solitaria casa, disparando sus armas con extrema violencia. Los inesperados visitantes, cual experimentados fugitivos, se escurrieron por la quebrada “Suiturumi”, contigua a la casa. Los guardias ofuscados, abrieron fuego de fusilería hacia la vegetación buscando matarlos. Luego, con Hipólito Malaver de forzado guía, los buscaron por la quebrada, lanzando voces conminatorias a la rendición. El mayor de los fugitivos reconoció la voz del cabo Guardia Civil Julio Cáceres Montalván, quien dirigía el operativo; y por esas coincidencias raras de la vida, era su compadre; entonces él gritó anunciándose como tal, diciendo que estaba con su sobrino y que ambos se rendían. Así se dio la cinematográfica captura de los dos fugitivos; quiénes luego fueron conducidos hacia Celendín, para su entrega a las autoridades...

Solo entonces se supo que los hombres extraños, tío y sobrino, habían fugado de la cárcel de Trujillo hacia Huamachuco. Su persecución, a cargo de la Guardia Civil y con apoyo del Ejército Peruano, empezó casi de inmediato y desde allí. Días después ambos prófugos se reencontraron en Shicún”, luego se movieron a “Calemar”; ambos lugares a orillas del río Marañón. De aquí, hacia Longotea”, para esconderse en el fundo “Catar” de Teodoberto Lozano, cuñado del prófugo de mayor edad. La presión del comando perseguidor se intensificó, ante el rumor que los prófugos pretendían fugar hacia Ecuador. Entonces, ellos bajaron hacia Jecumbuy”, también a orillas del Marañón. Desde Aquí, ayudados por el hacendado David Reyna, salieron por la hacienda “La pauca” hasta “Zapallopampa”. Por el paraje “La florida” ingresaron a jurisdicción de Huauco; llegando a la hacienda “Sendamal”, propiedad del mismo David Reyna. En su casa ubicada en el paraje “Tincat”, los escondió por tres días con sus noches. Luego, por el camino de “Tallambo” a Huauco y sorteando al cerro “Wirawira”, él mismo los condujo a “La laguna”; y los instaló en casa de su tía Margarita Reyna, donde permanecieron durante once días, también con sus noches...
El comando de la Guardia Civil, que los perseguía sin tregua, apenas entró en la jurisdicción de Huauco capturó al mercachifle huauqueño Melquiades Horna. Éste declaró que: “….varios días atrás, a su paso por dicha hacienda y en la casa de don David Reyna, había visto dos hombres desconocidos…. Los guardias, sacaron información adicional a la servidumbre del hacendado; y seguros, se dirigieron a La laguna, por el mismo camino que siguieron prófugos y protector. Llegaron el 16 de septiembre a las dos y media de la tarde. No los hallaron, porque antes, los ya prevenidos prófugos, habían partido hacia “Artesa”; guiados, como ya se dijo, por Máximo Aliaga

Aquella noche del dieciséis de septiembre, el comando acampó, en La laguna, esperando refuerzos desde Celendín; éstos llegaron al día siguiente, por el camino de “La quintilla”. El comando reforzado, dispuso personal aparte para la captura del guía Máximo Aliaga; y reinició la persecución a los que ellos llamaban facciosos. Así: remontó el abra “El vaquero”; descendió hacia la quebrada Vigasmayo; la recorrió en toda su longitud, por el camino de su margen derecha; sobre precarios puentes cruzó dos veces el río La quesera, para transitar el camino real hacia Cajén y Porvenir; y entraron por su lado sur, a las faldas del Shinshilpunta. Así llegaron al paraje Artesa y luego a Guangazanga, con la misión de recapturar a los prófugos... Y tal como ya se contó, lo lograron…

En aquel tiempo gobernaba el Perú el coronel Luis Sánchez Cerro; el país estaba convulsionado debido al levantamiento aprista del siete de julio, en Trujillo; y de otras ciudades del norte, en otras fechas. La orden del gobierno era fusilar a todo aquel sedicioso o faccioso involucrado en sucesos antigubernamentales...

Durante la noche del diecisiete de septiembre, una gran cantidad de pobladores generosos se aglomeraron frente a la cárcel de Celendín, con frazadas, ropa, alimentos, cigarrillos, etc.; esperando el arribo de los guardias con los prisioneros; y éste se produjo a las tres de la mañana del día dieciocho. Los prófugos tenían algunos familiares allí, por el lado materno; estas personas con sus amigos y vecinos consiguieron que el subprefecto de la provincia, Lizardo Miranda Villanueva, se contagiara de la nobleza del pueblo. Así, les perdonó la vida y no ordenó su fusilamiento… Y fue así, como los protagonistas de la espectacular huida y recaptura, se salvaron de la muerte y “volvieron a nacer” en Celendín. El mayor de ellos se llamaba Néstor Alegría Lynch; y el menor, entonces joven de veintitrés años, era su sobrino; el mismo que años más tarde se consagraría como uno de los mejores y más galardonados escritores de Perú. Era el ahora clásico Ciro Alegría Bazán…

Otro hecho; no menos importante, por las vidas que se cree ha salvado; y por el que Porvenir mantuvo notoriedad como anexo del Huauco; es que allí vivió, adulto en tiempos posteriores, “don Sheque”. Descendiente, él, de la familia de apellido Caja, alcanzó fama de ser uno de los mejores curanderos de la región…


Y volviendo a historias de duendes diremos que Juan Alva, desde niño y en su natal Cajén, también escuchó algunas; y de esas en la que son presentados como espíritus gritones, molestosos, traviesos y hasta malévolos. Sin embargo, esto no evitó que él aceptara la propuesta e invitación de Presbítero Díaz; para trabajar en su fundo de Vigasmayo. Antes de decidirlo se preguntó si tendría miedo quedarse, él solo, a pernoctar en esa quebrada. «Duendes? Puede que existan, pero no creo que se aparezcan ante los humanos. Esas son mentecatadas…», se respondió.

La oferta del viejo Presbítero, era una oportunidad que se le presentaba para trabajar en sociedad con el dueño de las chacras. En su pueblo, bajo esta modalidad, es como mantienen a sus familias los campesinos sin tierra; y él, es uno de ellos. Entre sus varias reflexiones, se dijo: «En tal caso, vale arriesgarse al encuentro con duendes; a nadie lo han comido. En Vigasmayo, tierra y clima son tan buenos que produce de todo, desde papas hasta granos. Además, se me ofrece: choza, chacras, semillas y pasto para mis animales…»
Victoria Sánchez es la esposa de Juan. Anda en sus juveniles diecinueve; ya con un hijo de trece meses, bulto frecuente en sus espaldas. En un anexo de “Calconga” instalaron su hogar y crían algunos animales para ayudar a su sustento. Ella, animó a su marido diciéndole: «Cuando quedes ‘de asiento’ en Vigasmayo, madrugaré, ordenaré nuestra casita e iré tras tuyo. Prepararé el desayuno y el almuerzo en la choza. Después te ayudaré haciendo algo en la chacra; y por la tarde volveré a casa por nuestros animalitos. Esa quebrada no está lejos, el camino lo recorro en menos de dos horas. Para protegerte de duendes y demás malos espíritus, te daré el secreto de mi finao padre…»

Corre el mes de octubre; y con este, se manifiestan intensas las primeras lluvias de la temporada. Para beneplácito de Juan, éstas caen por las tardes y noches; así no afectan el horario de sus jornadas de labranza... Las precipitaciones y escorrentías han transformado la quebrada Vigasmayo en río torrentoso. En ambas orillas el verdor de los arbustos y árboles es intenso. Pájaros e insectos, con sus trinos y chillidos, parecen celebrar la vitalidad de la naturaleza y de la suya propia. El paisaje es espléndido; lleno de vida y generador de vida…

La choza rústica del fundo, que su dueño construyó años atrás, se acopla muy bien al paisaje natural. Sus muros son de piedras calizas asentadas con barro; la estructura del techo de palos rollizos y la cobertura de ichu” (2). Juan la encontró semidestruida; y tuvo que refaccionar todo el techo, para que recobrara su utilidad. Para su descanso confeccionó, sobre horcones, una barbacoa de palos lisos y rectos; y la acolchonó con harta paja de cebada. El único ingreso a la choza está en la pared donde el techo a dos aguas tiene mayor altura; la puerta para éste también es de palos rollizos, no bien juntados entre sí. Entre la tranquera de ingreso al predio y la puerta de la choza hay un sendero peatonal casi recto. Tras el muro opuesto al de la puerta, acondicionó una empalizada como corral para las ovejas. El resto era campo libre, pastizal para el ganado, mientras no se cultive...

Desde hace varias noches atrás, y en las primeras horas de la madrugada, gritos raros o extraños retumban en la lejanía. El eco los rebota desde los cerros y el viento los traslada por la hondonada. En el interior de la choza también se escuchan, pero no se sabe dónde se originan…

Juan, como su esposa, llama ‘estar de asiento’ en Vigasmayo, a su obligación de quedarse solo a pernoctar allí; para, al día siguiente, madrugar y aprovechar mejor el tiempo en su faena de cultivar la chacra para la pronta siembra del maíz y frijoles... Eso hace por estos días. Pero sus animales pasan la noche cerca de la choza, como medida de seguridad: pues los zorros, andan de caza nocturna tras los rebaños de ovejas; y los abigeos, tras las reses, para robarlas.
Después que Victoria parte hacia su hogar, las tardes se vuelven melancólicas para Juan; y las noches sombrías, en ese paraje...

Solo los fines de semana, Vigasmayo se torna bullicioso. Desde las zonas altas de Oxamarca y otras de la comarca, bajan campesinos arriando su ganado y acémilas; y pasan por allí, hacia la feria dominical del Huauco. Allá venden sus productos y animales, también compran artículos y baratijas útiles para su vida campestre...

Juan está en la noche del martes y, como la semana recién ha iniciado, se encuentra solo, como abandonado, en el fondo del cañón.  Recostado en su barbacoa chaccha su coca. Recuenta las labores del día y planifica las del siguiente. Piensa en más lluvias, bueyes y aperos; en yerbas malas y semillas; en su socio y la pronta siembra. Aspira el olor que emanan los tallos chancados de cebada, que le sirven de colchón. Escucha el sonar del torrente de agua que discurre por la gran quebrada; es un ruido permanente, infinito y penetrante. La llovizna se acopla a esta especie de música de la naturaleza. Con la ventisca, árboles y arbustos oscilan; sus copas hacen vaivenes, crujen sus ramas y se agitan sus hojas; el viento nocturno ulula en las pajas frescas del techo de la choza. El ambiente se torna como si amenazara una ulterior tormenta. La especial melodía natural arrulla a Juan hasta que se le manifiesta el sueño. Entonces, él decide expulsar el bolo de coca, enjuagarse la boca y disponerse a dormir. Ya acostado, la naturaleza lo sigue arrullando por un momento más, hasta obligarlo a cerrar los ojos. Luego, como salido de las profundidades de una dimensión desconocida, se le manifiesta un sueño nítido, de “vivencias terrenales” y también raras. Sueña así:

«Se le aparece su hermana menor, ´La negra fea', como llaman a Guillermina. Lo ve elegante, hermosa, blanca y rubia; parece de otro mundo. Viene desde la tranquera de ingreso y avanza por el camino, hacia la puerta de la choza». 

El subconsciente de Juan exige una explicación: «En la vida real Guillermina es trigueña; pero, aunque no es fea, no es blanca ni bonita como la mujer que se acerca. ¡Qué raro! Pretextando darle la bienvenida, quiere hablarle y salir de dudas, pero siente que la lengua se le traba y no puede hacerlo. Quiso ir a su encuentro, verla de cerca y entender cómo es que se había vuelto tan bonita, pero siente que no puede dar paso. La mujer bella continua acercándose, gesticulando y tapándose el rostro con un velo de seda». 

Por instantes, Juan no puede tomar conciencia de sí mismo; está como preguntándose: «¿Estoy dormido o despierto?». Luego, por acción de su subconsciente mismo, siente que el miedo lo invade. A la vez, en ese límite entre el sueño y la realidad, recuerda los consejos de su experimentado socio, quien le había dicho: «En esa quebrada, donde trabajarás hasta que te hartes, no debes tener miedo a nada». Controlando su subconsciente, piensa, toma valor y dice para sí: «! Este es un sueño!». Se concentra y abre sus ojos. Se despierta; y ya consciente de la realidad, siente a su cuerpo vibrar sobre la barbacoa. « ¡Carajo!», exclama. A continuación se pregunta: « ¿tuve una pesadilla?, ¿por qué soñar a `la negra fea'?, ¿me visitará?, ¿se habrá enfermao acaso?»

Afuera la llovizna continua. Algunos esporádicos relámpagos aclaran la luz de la luna, ya casi llena. Gracias a las pronunciadas aberturas entre los palos rollizos de la puerta, Juan tiene un buen registro visual hacia afuera. De pronto, en el vano de la misma, ve aparecer una imagen oscura, de forma humana y estatura baja. La imagen rara se sobrepara y como como una sombra, cruza rengueando frente a la choza y se pierde por uno de sus costados. Luego, el relativo silencio de la noche se rompe con tres gritos también raros: ¡Couguoooo!, ¡couguooooo!, ¡couguoooooo!  Juan reacciona y grita: « ¡Carajoooo! ¡Duenda jijunagramputaaaaa!» Coge la funda del machete, desenfunda la hoja metálica y blandiéndola, sale resuelto. Sigue la dirección del paso de la imagen; otea en el paisaje, pero no ve nada extraño. Al instante resuenan tres gritos más, ya en la lejanía. Las ovejas balan asustadas y aglomeradas, en uno de los ángulos de la empalizada. Más allá, los bueyes indiferentes rumian echados. La vaca mulata se para, se estira, bufa y defeca; y su pequeña cría se altera, casi a su lado, intentando amamantarse...

Juan recuerda que una de las historias de duendes que escuchó decía: «si el cristiano es hombre, el duende que lo persiga será hembra; y si fuera mujer, será macho». Se pregunta, entonces, asustado y confundido: « ¿Por qué la duenda no entró a la choza, si por sus poderes, sabía que estoy aquí?». Finge hablar con alguien, machetea en cruz sobre unos leños, se persigna y reingresa a la choza. Queda con el sueño trunco y cavilando concluyó: «Los gritos raros que se escuchaban lejos, desde hace días, eran de´sta duenda jijunagramputa (3). Hasta que llegó a mi lado y se dejó ver. Esa mesma es…»

Luego de casi tres horas del suceso, aclaró la aurora previa al amanecer.

Juan se levantó a esa hora y fue a dar pasto a los bueyes, con los que iba a trabajar ese día. Luego abrió la empalizada y soltó las ovejas a pastar. Decide no contar a su mujer nada de lo que vio esa noche. Opta por que a ella deba parecerle que todo sigue de lo más normal. Cree que no es conveniente infundirle miedos, y que él debía ignorarlos por completo y para siempre.

Aquella mañana Victoria llegó presurosa, como si algo malo hubiese presagiado. Él lo recibe tranquilo y, alegres, se saludan frente la choza. Ella, deja su equipaje al costado del fogón y a su hijo sobre la paja de la barbacoa y, se dirige a ordeñar la vaca. Juan se queda cuidando a su primogénito, ya acostumbrado a las caminatas madrugadoras de su madre. Victoria regresa con el balde leche fresca y Juan, exagerando su amor de padre, le recomienda: “no dejes al niño solo, ni un instante y por nada”. Victoria obedece. Con una “lliclia” (4), ata bien al niño a sus espaldas y sigue con sus quehaceres. Juan sale a dar una mirada a los animales…

En ese momento llega el viejo Presbítero, montado en su caballo negro; en cuyas ancas se balancean alforjas repletas de semillas de “coyo” (5) y frijoles. El maíz llega en el lomo de otra acémila. Luego, uno tras otro, llegan los peones...
Victoria ordena la choza y llama a todos a desayunar...

Salen, reciben su ración de coca y se dirigen hacia la chacra cultivada. Presbítero la observa animoso, recuerda sus mejores tiempos de chacarero allí, en su propio fundo. Elogia el trabajo de su socio y dice que todo está listo como para surcar. Se lamenta por el peso de sus años y por no ayudar como él quisiera. «Comprenderás hijo que los viejos ya no valemos pa´nada», dice. «No diga eso don Presbítero. Todos vamos a llegar a su edá», lo consuela Juan.

Llega el mediodía. Victoria llama a todos para almorzar... Después de éste, también hay reposo para “armarse” chacchando coca. Juan se aparta de sus ocasionales peones y aborda a su socio. El viejo, ya reclinado al tronco de un frondoso “campanillo” (6), sombrea, chufranea (7) su checo de cal y mastica su coca. Juan le cuenta con detalles su sueño y visión de la noche anterior… Mientras avanza con su relato, el viejo entra en un estado de preocupación y ensimismamiento totales… Dentro de sí, teme que luego de ese sueño y visión, su socio se acobarde; rompa el trato y abandone la hondonada. A él, que ya se considera un viejo achacoso y limitado; no le conviene perder un socio tan bueno, honrado y trabajador como Juan...

 En un brevísimo instante en que dejó de atender al relato de su socio, recuerda para sí, un pasaje de su vida en esa hondonada... Decidió no contarlo jamás, menos ahora. Solo lo recuerda con amargura:

Sucedió en días de abril, varios años atrás. En Vigasmayo estaba con su esposa y sus dos hijas. Anochecía y garuaba allí. La familia, al interior de la choza, se abrigaba junto al fogón. Enma, su hija menor, entonces de seis años, dijo querer ir sola al campo para hacer sus necesidades; a lo que los padres accedieron confiados en la tranquilidad del lugar. Enma salió y fue por la esquina posterior de la choza. Demoró mucho, media hora, una hora, demasiado tiempo. Eran como las siete de la noche y no regresaba, entonces la desesperación cundió en los padres. Salieron en su búsqueda, don Presbítero buscó por entre árboles y arbustos de los alrededores de la choza: «puacá no’hay mi’hija», pensó. Se dirigió a la quebrada, su mujer lo siguió portando una linterna a kerosene. «Quizá vino puacá, se resbaló, cayó y la corriente que’stá dea’bote lo llevó», murmuró la madre.

Los padres pasaron la noche en vilo, peinando la quebrada en toda su longitud, hasta su desembocadura en el río La quesera. Uno por cada margen, registraban sus orillas, esperanzados en que la corriente haya expulsado el cuerpo de su hija, si esta se hubiera ahogado. No hallaron nada. Lo llamaban por su nombre; nadie respondió, solo el eco desde el Ventanillas y Shinshilpunta, y el lejano ladrido de tres perros. Resignados, volvieron a la choza. Su otra hija estaba allí durmiendo, ignorando la angustia familiar y la desaparición de su hermana.

Presbítero, sin dormir ni una pestañada y en los primeros instantes del amanecer, llegó a Calconga a comunicar su desagracia, y pedir ayuda a familiares y vecinos. Él vivía allí. La solidaridad de tres cuadrillas de hombres provistos de sogas y machetes, no se hizo esperar. Chacchando su coca se dispersaron, atentos y poco habladores, a lo largo de la hondonada. Desde antes del mediodía, “peinaron” de nuevo sus casi dos kilómetros de la longitud, más dos del río Laquesera. Nadie reportó ningún hallazgo; y al morir la tarde, regresaron a sus casas cansados y desanimados.

Anochecía de nuevo y solo dos vecinos compadecidos, cenaban en la choza, acompañando a la familia. Debían reiniciar la búsqueda de la niña, por segunda noche. Se cumplían ya veinticuatro desde su angustiante desaparición. De pronto un llanto conocido estalló afuera, detrás de la choza. «¡Mi'hija!», gritó Presbítero y salió disparado... Era Enma, vestida con sus mismas ropas, salió llorando de entre unos arbustos que se erguían detrás de la choza. Estaba mojada, afónica, y con la falda y calzones ensuciados con sus propias heces. Desorientada, asustada y en brazos de su padre, empezaba a calmarse poco a poco. Con la ayuda de su mujer, don presbítero lo limpió y lo cambió. La niña no quiso comer, daba signos de estar alterada y tener sueño; solo pudieron darle de beber una infusión de manzanilla tibia, filtrándola con una porción de lana de oveja; pues no quería abrir la boca, ajustaba y hacía rechinar los dientes de puro nerviosismo...

Al día siguiente, la niña amaneció mejor, comió algo, pero no dejaba de mostrarse extraña. Tenía los ojos desorbitados y una mirada perdida. Hablaba sola y pronunciaba incongruencias. Presbítero le preguntó por el lugar dónde estuvo. Ella, dando muestras esperanzadoras de recuperación, relató así:

«Estuve durmiendo. Tuve un sueño, entre bonito y feo: Un señor gringo, bajito y cojo, me llevó a su casa que es linda como un palacio. Yo no hallé el lugar para ocuparme, y me hice la caca dentro de su casa. Él se molestó mucho, me insultó; me ordenó que con mi ropa limpiara su piso, luego me enseñó la puerta de salida y me botó. Estando ya afuera acabó mi sueño, me desperté asustada y lloré»…

Presbítero recuerda que, preocupado por la salud de su hija, trajo a casa a «don Sheque», el afamado curandero del caserío Porvenir. El curandero hizo algunas preguntas y concluyó de modo categórico: « ¡El duende llevó a tu hija! Ella hizo sus necesidades dentro de su casa y los duendes no toleran suciedad ni mal olor en los humanos. Por eso lo botó, de lo contrario no lo volvías a ver». Presbítero lo escuchó y quedó perplejo. « ¡Nunca más lleves allí a tus hijas! Esa quebrada es pesada, es morada de duendes», concluyó el curandero.

Los recuerdos del viejo Presbítero cesan, sale de su ensimismamiento, su pensamiento vuelve a la actualidad, y acepta que su hija Enma no quedó cuerda. Es chifladita y medio locumbeta. Así quedó y por eso le dicen «la tronada».

Resignado y calmado, mira a Juan y le dice: «No temas Juancito, la duenda quiso sorprenderte anoche, presentándose en la figura de tu hermana. No logró llevarte gracias a que te despertaste y lo perseguiste. Ahora sabe que eres un hombre muy valiente, y tenlo por seguro, que jamás volverá a molestarte».

                                                                   Cajamarca-Perú, febrero de 2009

GLOSARIO:

(1)  Caña con médula llena, de grosor y textura similar al carrizo
(2)  Paja gramínea
(3)  Interjección de insulto, utilizado en la zona.
(4)  Paño de lana, prenda femenina de la zona.
(5)  Grano o cereal también llamado Kiwicha
(6)  Árbol nativo.
(7) Meter y sacar el chufrán (alambre delgado) al checo. 

miércoles, 21 de diciembre de 2016

FIDEL Y SU ABSOLUCIÓN.

Por. Secundino Silva Urquía

A los neoliberales, enemigos de las ideas de cambio y del socialismo, no les queda otro camino que mentirle y/o tratar de confundir a la gente, para tratar de evitar que ésta llegue a tener simpatías con todo lo que, según ellos, atenta contra sus intereses... 

"SIN ABSOLUCIÒN" editorializa el ultra conservador diario EL COMERCIO del domingo 27/11, para despacharse con la tergiversación de hechos de la historia cubana y terminar comparando a FIDEL CASTRO nada menos que con HITLER. ("Miente, miente,... que algo queda"...dijo Goebbels, el ministro de propaganda del propio Hitler, y por lo visto EL COMERCIO aprendió esa maña). El título del editorial de marras, pretende anular el filo revolucionario del manifiesto que dio FIDEL al ser juzgado, en la década de los 50, por el asalto armado al cuartel MONCADA.

Los cambios que hizo en Cuba el régimen socialista en el campo de la salud, educación y protección del medio ambiente; son de tal magnitud y significación que, al margen de simpatías, puede interpretarse y decirse que la ABSOLUCIÒN a FIDEL se ha dado con creces y hace tiempo.

Fidel tuvo el honor de ser Presidente de su país por más de 57 años, podrá existir una mejor absolución? Imposible.

Otro asunto es que sus enemigos, que se suman a la alegría gringa por su muerte, quieran someter al juicio de la historia esta prolongada función como líder, estadista o mandatario... Pues el solo logro de convertir una colonia o isla de placeres gringos en una patria; pese a un criminal bloqueo de más de cincuenta años, le otorga a Fidel esa segunda absolución por adelantado...



Lima, 29 de noviembre del 2016


LA PARTIDA DE UN SOCIALISTA COMO FIDEL Y LA ALEGRÍA DE NEOLIBERALES COMO MVLL.

Por Secundino Silva Urquía

Su partida era de esperarse. Él mismo lo anunció: “A todos nos llega nuestro turno…”, dijo en abril, en el pleno del VII Congreso del Partido Comunista de Cuba; y el suyo llegó la noche del 15 de noviembre último. “Les acompaño hasta los noventa…”, había dicho a sus amigos cercanos como Evo Morales y Rafael Correa.

Así era este hombre que vaticinó con cinco décadas de anticipación que “EE.UU iba a buscar normalizar sus relaciones con Cuba cuando tenga un presidente negro y exista un papa latinoamericano”...

La muerte de Fidel, más que un golpe para el socialismo, significa alegría para los defensores y tontos útiles del capitalismo. Luego de confirmarse la noticia de su deceso, muchos han expresado su satisfacción, públicamente. En Perú, hicieron eso Jaime Bayly y Mario Vargas Llosa.

La opinión de Mario Vargas Llosa era esperada. No iba a faltar. Él no pierde ni perdería ninguna ocasión, menos una como ésta, para criticar al socialismo. Pero cuando él opina de política, lo hace como peón del neoliberalismo; aunque sepa que éste no tiene bases ni logros sólidos que le permitan defenderlo sin hacer ridículos. 

El domingo 11 de diciembre de 2016, MVLL se ocupó de Fidel, y publicó su artículo titulado “La muerte de Fidel”; en el diario ‘La República’. Inicia contando pasajes de su simpatía y relación con la revolución cubana, para al final soltar ya sus conocidas peroratas contra del socialismo y sus líderes…Veamos:

“…deja un país en ruinas y un fracaso social, económico y cultural…”, escribe en su artículo de marras. “País en ruinas”?…Creo que ha confundido a Cuba con la bombardeada Libia o Siria; por cuyos crímenes norteamericanos, él jamás abrió ni abrirá la boca. “Fracaso social, económico…”? MVLL, no se ha dado por enterado que ese fracaso que ve, incluso desde su óptica, se debe en gran parte, a los más de cincuenta años de brutal y criminal bloqueo económico que EE.UU impuso a la isla. “Fracaso cultural…”? Ni una palabra de reconocimiento a los logros de Cuba y Fidel, en salud, educación, ecología y deportes. No sabe este Sr. “culto y literato” que la niñez y juventud de Cuba están entre las más cultas del mundo? Sí lo sabe, pero su mezquindad puede más.

“…estoy seguro de que la historia no absolverá a Fidel Castro,…”, agrega, coincidiendo con el editorial de El Comercio de una semana antes:


“…el progreso verdadero resulta del esfuerzo compartido y debe estar signado siempre por el avance de la libertad y los derechos humanos, sin los cuales no es el paraíso sino el infierno el que se instala en este mundo que nos tocó.” La libertad que MVLL alucina defender es la misma que EE.UU se endilgó para tratar de estrangular a Cuba con el criminal bloqueo económico. Y Cuba ha hecho prevalecer su LIBERTAD de no depender ni servir al imperio; su LIBERTAD para defender su soberanía, su LIBERTAD para decidir su sistema de gobierno; su LIBERTAD para planificar las medidas de defensa frente a las amenazas externas, etc. 

Y sobre el tema de derechos humanos, dejo que el mismo Fidel responda a MVLL, con las célebre palabras de uno de los mejores discursos que se han ´pronunciado en la ONU: 

“Se habla, con frecuencia, de los derechos humanos; pero hay que hablar también de los derechos de la humanidad: ¿…por qué unos han de ser miserablemente pobres para que otros sean exageradamente ricos?…Hablo en nombre de los niños que en el mundo no tienen un pedazo de pan. Hablo en nombre de los enfermos que no tienen medicinas… ¿cuál es el destino de éstos? Morirse de hambre. Ser eternamente pobres. Para que sirve entonces la civilización? ¿Para qué sirve la conciencia del hombre? ¿Para qué sirven las naciones unidas? No se puede hablar de paz en nombre de decenas de millones de seres humanos que mueren de hambre o enfermedades curables… La explotación de los países pobres por los países ricos debe cesar. ¡Basta ya de palabras! ¡Hacen falta hechos!... Y En el holocausto morirán también los ricos, quienes más tienen que perder…” Fidel.

MURIÓ FIDEL…! VIVA FIDEL!!!
¡HASTA LA VICTORIA… SIEMPRE!!!


Lima, 16 de diciembre del 2016

viernes, 4 de noviembre de 2016

Lima: Coordinadora Nacional de Derechos Humanos Presenta Carta al Diario Perú 21

Lima, 03 de noviembre de 2016

Señora
CLAUDIA YZAGUIRRE
Defensora del lector
Diario Perú.21
Jr. Miró Quesada 247, piso 6, Lima 1
Presente.-

De nuestra consideración:

La saludamos a nombre de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH), plataforma institucional que agrupa a 78 organizaciones a nivel nacional que defienden y promueven los derechos humanos en el país. El motivo de nuestra carta es para manifestarle nuestro más profundo rechazo a la historieta publicada el día de hoy 03 de noviembre, fecha en que se conmemora los 25 años de la dolorosa matanza de Barrios Altos, en el diario Peru21.

Nuestro rechazo se debe a que:

(1) La lista de ambigüedades y tergiversaciones es demasiado extensa y deja entrever que las víctimas eran militantes de Sendero Luminoso o habrían podido serlo, pese a que la Corte Suprema en 2009 señaló expresamente que “no estaban vinculados a las acciones terroristas del PCP-SL ni integraban dicha organización criminal”. En el mismo sentido se había expresado ya en 2003 el Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación. Desconocer esto es injuriar su memoria.

(2) Se afirma además que el grupo Colina era un comando de inteligencia del Ejército Peruano (lo cual es cierto y está debidamente probado por el Poder Judicial). Sin embargo, después señalan que se trataba de un grupo paramilitar; esto es falso, este destacamento militar funcionaba dentro de las Fuerzas Armadas, no fue paramilitar y fue parte de un aparato de poder organizado bajo el dominio de Alberto Fujimori Fujimori.

(3) En el supuesto negado de que hubieran sido miembros del grupo terrorista Sendero Luminoso, el proceder del destacamento Colina bajo órdenes del régimen fujimorista constituyó un repudiable crimen contra la humanidad, inadmisible en cualquier circunstancia. El silencio al respecto es perturbador.

Por todo lo expuesto, exigimos a Usted se pronuncie y a que el Diario Perú21 pida perdón público e inmediato a las víctimas y sus familiares, rectifique la información publicada y tome las medidas necesarias para que esta situación no se vuelva a repetir nunca más. La responsabilidad de la prensa en la difusión y discusión responsable de lo ocurrido durante el conflicto armado interno es un elemento fundamental para el fortalecimiento de la democracia moderna a la que aspira ser nuestro país.

Atentamente,

JORGE BRACAMONTE ALLAÍN
Secretario Ejecutivo

miércoles, 2 de noviembre de 2016

Narrativa: Los veinte soles (Cuento)

Por Palujo.

Cuando Benjamín Preciado encontró a su esposa con un hombre metido en la cama, hasta él mismo se sorprendió de su propia reacción: No se inmutó, ni movió una ceja.

—Tranquilos. No se asusten —dijo don Benjamín con fría serenidad —. Vístanse, vístanse.

La esposa se tiró de rodillas en sus pies, suplicante. El amante, luego de vestirse y mirarlo con ojos de pedir perdón, esperó lo que venga.

—¡Entrégame tu billetera! —habló don Benjamín con firmeza.

El amante sacó la billetera y la entregó sin decir una palabra.

La esposa lloraba con la cabeza inclinada y el pelo cubriéndole parte de la cara.

Don Benjamín, con sumo cuidado, como si se fuera a ensuciar, retiró de la billetera 20 soles y devolvió la al amante.

El amante, desconcertado, no comprendía nada.

—¡Lárgate! —gritó de pronto don Benjamín al atolondrado hombre que no esperó un segundo para retirarse.

La mujer continuaba llorando.

—¡Toma! —le dijo don Benjamín a su mujer estirando el brazo y entregándole el billete de 20 soles.

Ella no lo quiso recibir.

—¡Recíbelo¡ —gritó el esposo—, si no quieres que lo sepa el mundo.

La mujer recibió el billete.

—Ahora entrégamelo —le ordenó don Benjamín a su esposa.

La esposa le devolvió el billete como autómata.

Don Benjamín anotó el número de serie y salió a la calle tirando un portazo. No pasaron cuarenta minutos y estaba de regreso.

La esposa aguardaba sentada en el mueble más grande de la sala.

Don Benjamín mostró el billete de 20 soles cristalizado en mica, como si se tratara de una fotografía para el recuerdo.

—Tu te lo has buscado —dijo como respondiendo al llanto de la esposa.

—¡Perdóname! —suplicó ella.

Don Benjamín colocó el billete enmicado en la mesa del comedor.

—De este lugar, nadie lo podrá mover. Allí permanecerá hasta mi muerte —habló sin mirar a la esposa.

Más tarde, a la hora de la cena, llegó a casa el único hijo de la pareja. Le decían Benjita por llevar el nombre del padre.

—¿De quién es este billete? —preguntó Benjita cogiendo la especie de cuadro que se sostenía sobre la mesa con una base también de cristal.

—Pregúntaselo a tu madre —respondió don Benjamín señalando, con un movimiento de cabeza, a la madre.

El hijo intrigado, volvió la cara.

La madre no abrió la boca; tenía el rostro desencajado.

—Este cuadro, con el billete dentro —intervino el padre—, nadie debe tocar; es algo muy importante. Algún día sabrás porque.

—Qué raro —habló el hijo alzando los hombros y acariciando la cabeza de su madre, quien no podía sostener la mirada.

Al día siguiente la escena se repitió. 

Pasó lo mismo el tercer, el cuarto y quinto día. 

Al sexto día, padre e hijo, al ingresar a casa, encontraron una nota junto al billete de veinte soles:

“No aguanto más. ¡Perdónenme!”

Don Benjamín corrió donde el guardarropa. El hijo lo siguió con la vista. El padre, luego de comprobar que no había prenda de mujer en el ropero, abrazó al hijo y lo condujo hasta el sillón de la sala. Ambos miraron el billete de veinte soles.

—Algo he tenido que haber hecho mal —dijo el padre, abrazando a Benjita; decidido a contarlo todo.

Celendín, 26 de octubre de 2016

lunes, 31 de octubre de 2016

ASAMBLEA PROVINCIAL DE COTABAMBAS/ VIERNES 28/10/2016- QUEHUIRA.

ASAMBLEA PROVINCIAL DE COTABAMBAS/ VIERNES 28/10/2016- QUEHUIRA.

CON MAS DE 40 COMUNIDADES CAMPESINAS, ALCALDES DISTRITALES Y PROVINCIAL Y DIVERSAS ORGANIZACIONES SOCIALES DE BASE, RATIFICAN EL CAMINO DE LA LUCHA Y ACUERDAN:


1. PARO INDEFINIDO DE LAS COMUNIDADES CAMPESINAS CONTRA MINERA MMG LAS BAMBAS Y ESTADO PERUANO CONTINÚA, BAJO LA FIRME POSICIÓN DE LAS CUATRO COMUNIDADES( QUEHUIRA-CHOQUECCA-ANTUYO-PUMAMARCA) DE CONTINUAR CON MEDIDAS DE FUERZAS( BLOQUEO DE CARRETERAS DE TRÁNSITO DE ENCAPSULADOS DE LA MINA): !NO MÁS SAQUEO DE RECURSOS!.

2. ASAMBLEA CRITÍCA FIRMEMENTE A ALCALDES( PROVINCIAL ODILÓN HUANACO Y DISTRITAL ANTOLÍN CHIPANI Y OTROS) POR ACEPTAR UNA TREGUA A VIZCARRA DE MODO UNILATERAL Y SIN CONSULTA, QUE BENEFICIA A LA MINA NO AL PUEBLO; Y QUE, DE AHORA EN ADELANTE, SEAN LAS COMUNIDADES LAS QUE SEAN INTERLOCUTORAS DIRECTAS DE SUS DEMANDAS. ¡UNIDAD EN BASE A ACUERDOS!

3. PLATAFORMA PROVINCIAL DE LUCHA DE 30 PUNTOS SE RATIFICA, Y SE LLAMA A ORGANIZAR COMISIONES CON PARTICIPACIÓN DE TÉCNICOS PARA VIABILIZAR CADA PUNTO DE LUCHA. ¡UNIDAD EN BASE A PROGRAMA!

4. SE CONVOCA A REUNIÓN PROVINCIAL PARA EL PRÓXIMO 21 DE NOVIEMBRE, EN TANTO COMUNIDADES, ORGANIZACIONES SOCIALES Y EL PUEBLO COTABAMBINO SIGA ORGANIZÁNDOSE EN TORNO A NUESTRA PLATAFORMA DE LUCHA Y LAS VENIDERAS ACCIONES DE LUCHA. ¡UNIDAD EN BASE A LA ORGANIZACIÓN!

¡REDOBLAR LA ORGANIZACIÓN CAMPESINA, BARRER A LOS CAPITULADORES Y CONTINUAR LA LUCHA CONTRA MINERA MMG LAS BAMBA!

¡VIVA EL PARO DE LAS COMUNIDADES CAMPESINAS Y ABAJO LAS TREGUAS PRO-MINERAS DEL ESTADO PERUANO!
¡EN CONTRA DEL DESPOJO DE LA TIERRA Y EN DEFENSA DE LOS RECURSOS NATURALES PARA EL PUEBLO!
¡VIVA LA ORGANIZACIÓN CAMPESINA Y DEL PUEBLO!



Fuente: https://www.facebook.com/profile.php?id=100011260603305&pnref=story

(Conciencia Crítica) EL ADN DE LA ESCRITURA Y DE LA IMAGEN

Por Mario Peláez Pérez

Allí están frente a frente la escritura y la imagen, como en la metáfora de David contra Goliat.

La escritura, a cuestas con su rica historia, preservando los logros culturales de los pueblos, ayudando a decodificar los misterios del universo y hurgando en las cuitas de los dioses. Haciéndonos mirar pensando y leyendo el pasado y el presente y mirar imaginando y leyendo el futuro: agigantando nuestra conciencia.

Hoy, sin embargo, la escritura es envestida, desairada en plena “posmodernidad”. Así, la escritura solo tiene al lapicero, al papel y al libro como leales aliados. Peor. Hoy cada vez son menos los lectores, para ya no mencionar a los lectores de la relectura que es la verdadera lectura. Hoy la filosofía, el ensayo, la literatura claman por lectores. Ignominiosa situación. ¡Cuántos conocimientos, cuánta belleza ignora el espíritu!.

Déficit intelectual que se multiplica cada día por el desamor a la escritura y lectura en el hogar y la escuela; por la rapidez y pragmatismo de la vida diaria, como si se quisiera vivir en el futuro; por la desconfianza en las palabras, muchas solo reptan; por la presencia de numerosos distractores; por el despropósito de llenar la cabeza con conocimientos concretos (con datos del big data); por el desapego a la soledad, indispensable para la escritura y lectura.

En cambio la imagen cuenta con lo más selecto: con la digitalización, la computadora, la tableta el móvil y la televisión, y con la prédica sin pausa de la publicidad y el marketing convertidos en letanías ideológicas. Pero no obstante esta suculenta correlación, la imagen adolece de cualidades intelectuales propias de la escritura. La imagen solo permite conocer la superficie (no las causas) de la realidad; no ayuda a potenciar a la imaginación, la adormece placenteramente; fomenta el consumo de la percepción acrítica de los hechos; promueve lo transitorio, el instante, y no el análisis.

Desde luego, la escritura y la imagen no son antagónicas. No. Todo lo contrario. Se trata de complementarlas, de convertirlas en una unidad del conocimiento. Pero eso sí, antes debemos desplegar esfuerzos para retornar a la escritura y la lectura *. De lo contrario estaremos consolidando una sociedad de doctores digitalizados sin espíritu. Eruditos en inteligencia artificial y ecosistema digital.

* (Posdata: Contaré alguna vez los avatares relacionados con las narraciones, cuentos y novelas a medio camino de mi autoría que siguen en los abismos de los archivos; y del sinnúmero de libros sin leer, a los que solo acaricio sus lomos).

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