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"Cuando el ánimo está cargado de todo lo que aprendimos a través de nuestros sentidos, la palabra también se carga de esas materias. ¡Y como vibra!"
José María Arguedas

jueves, 17 de mayo de 2018

(Conciencia crítica) Tras la igualdad de género LA DERROTA DEL PECADO ORIGINAL…

Por Mario Pelàez.

(No hace mucho participé en la mesa redonda, La Mujer en la Sociedad Contemporánea, organizado por la Universidad de solo mujeres. Abordé lo relacionado con la educación sexual. Espero que el Cardenal Cipriani no emprenda ni excomunión, como entre bromas se dijo. Estas son las ideas centrales de mi intervención, que generaron muchas preguntas)

Increíble: el acto humano más longevo, más trascendental y cotidiano es el menos comprendido y pocas veces abordado responsablemente. Me refiero a la sexualidad. No hay justificación idónea para convertirlo en acto misterioso, pecaminoso y avalado moralmente como sola función reproductiva y al interior del matrimonio, tal como se sustentan las tres religiosas monoteístas (judaísmo, cristianismo y el islam), y cuya punta de lanza es el machismo, uno de los pilares de la sociedad patriarcal.

La vida sexual, propiamente las relaciones sexuales, sin el erotismo siguen manteniendo su naturaleza instintiva, y nada más. Recién con el erotismo el encuentro de los sexos se humaniza. Mucho mejor considerando que el erotismo tiene rica fertilidad en sutilezas y en capacidad innovadora no conocerlo y no aprovecharlo empobrece al amor romántico y al conjunto de relaciones interpersonales. Y son las mujeres quienes cargan el déficit. Al punto que la mayoría no disfrutan del orgasmo.

¿Pero cuáles son los nutrientes del erotismo?.

En primer término la IMAGINACIÓN (que todos tenemos pero no siempre la potenciamos). Con ella podemos lograr que la pasión se multiplique y que hasta leviten los cuerpos…

La COMUNICACIÓN, permite un cabal entendimiento en los ritmos corporales; en la dosificación de las caricias, y en la búsqueda de nuevos predios sensibles. No olvidemos que el lenguaje es el mundo en el cerebro.

La LIBERTAD, voluntad soberana y responsable de la razón, entonces del consentimiento amoroso.

Por cierto que hay muchos más nutrientes del erotismo. Formidables nutrientes: 

La POESIA, sí la poesía. Ella colma de sensibilidad al espíritu y afina el tacto de la piel… Pongamos como ejemplo la poesía de Pablo Neruda: “Beso a beso recorro tu pequeño infinito, tus márgenes, tus ríos, tus pueblos diminutos y el fuego genital transformado en delicia”.

La MUSICA, contumaz amante del amor. Nada como la música para prodigar de dones a los cuerpos. Quién no ha subvertido sus diástoles con un bolero, con el jazz, con los mambos de Pérez Prado, con la música andina y criolla, con las sinfonías (el premio Nobel Camilo Cela aseguraba una masturbación apoteósica con la Novena Sinfonía de Beethoven, en re menor, Op. 125).

El OLOR, los griegos de Sócrates sostienen que el olfato es el anfitrión de los grandes disfrutes. Capaz de catar hasta los olores del alma… 

¿Y el COLOR?. La presencia de un oportuno color puede desencadenar cataclismo de pasión… 

Entonces, el sexo sin erotismo apenas compromete algunos músculos y a medias los sentidos. Con el erotismo la relación involucra a todo el cuerpo y a la conciencia. La relación sin erotismo es monótona y conformista. El erotismo rechaza la pornografía y la prostitución; en cambio el sexo sin erotismo los convierte en aliados. El erotismo multiplica la comunicación; sin él las relaciones solo amplifican gruñidos.

A modo de epílogo: con el erotismo las relaciones sexuales agigantan la comunicación, el respeto y las delicias. Se democratizan las demás relaciones interpersonales. 

Pero fundamentalmente se derrota a la concepción del pecado original y a la ideología de género machista, como parte de la consolidación de la igualdad de género. 

(Hasta el próximo domingo, amigo lector)

martes, 8 de mayo de 2018

Sucre, antes Huauco: Primera Caminata Ecológica "Ananau".

Es importante distribuir convenientemente el tiempo, alternando períodos de trabajo y estudio con actividades deportivas. La proporción inteligente de estas actividades y el reposo, es indispensable. Existe daño en el ocio como en la actividad demasiado intensa y descontrolada. Así parece pensar Luna Lz, de la Peña Show “Ananau”, ya que, desde hace un tiempo, está realizando diversas actividades que demuestran su preocupación por fomentar un estilo de vida saludable y de respeto a la naturaleza.

El día sábado 5 de mayo de 2018, la peña show “Ananaw”, realizó la Primera Caminata Ecológica hacia la cumbre del cerro Hushquimuna.

Luego de caminar por el espacio de, aproximadamente, 50 minutos, con sus calculados descansos, personas de diferentes edades de Celendín, José Gálvez y Sucre llegaron a la cima del cerro guardían del Huauco, en la que las mujeres bailaron “ La danza a la tierra”, como lo explicó la señorita Luna Lz, y también, ya todo el grupo, un alegre carnaval; asimismo, los caminantes, escucharon las hermosas interpretaciones que hiciera el conocido artista celendino (Músico) José Luna Flores

Sucre, antes Huauco, es un distrito lleno de riquezas naturales, paisajes hermosos y lugares de encanto como se puede contemplar desde la cruz que adorna el Huisquimuna. Las caminatas son alternativas de las que forma parte el turismo que responden al extrativismo depredador que mata nuestra tierra y que la ambición desmedida de las empresas mineras quieren imponer.

Vídeo y algunas fotografías


Fotos: Chungo y batán.

viernes, 4 de mayo de 2018

Lima: Samy, se ha marchado…

El 24 de abril de 2018, el médico que lo atendía le diagnosticó cáncer al vaso e insuficiencia renal. Estuvo en observación casi 24 horas; el galeno, previa consulta con la familia, recomendó hacerlo dormir.


Eran las 6. 55 de la tarde; Samy se marchó de este mundo, en silencio y sin dolor. Después de un pequeño homenaje, fue sepultado, a dos metros bajo tierra, en el parque del frontis de la casa. Una gran pena invadió el corazón de la familia…, las mejillas se inundaron de llanto.

He aquí una especie de homenaje; un texto que escribí el 1 de abril de 2011, cuando Samy apareció en nuestra vida:

En esta caótica Lima, muchas veces y por más buen carácter que tengas, regresar del trabajo a casa te hace llegar con un genio de los demonios. Ustedes saben a lo que me refiero. Felizmente, y es uno de los motivos por los que escribo esta nota, esos tiempos terminaron para mí.

La felicidad que los animalitos traen a casa es diferente, incomparable. Llegó en brazos de un familiar. Fue un amor a primera vista, una tarde del mes de setiembre de 2009. El único que tenía la cara seria era Gabriel, su hijo de nueve abriles.

Cuando lo vimos caminar por casa, fue realmente un embrujo. Toda la familia lo quería acariciar y reía mirando cuando el paticorto andaba a paso de pato con la rosquilla de su cola sobre su espalda y con las orejotas colgadas como si llevara puesto un chullo de lana de “alpaca bebe”.

Lo dejamos por quince días, nos dijeron. Los días pasaron volando; y, cuando llamaron para averiguar cómo se encontraba Samy, un coro de voces respondió: ¡Está bien; y está feliz!

Samy, en su casa, se había portado mal. Había destrozado sandalias, zapatos, zapatillas y hasta un pequeño pero costoso mueble de cuero de cocodrilo.

Las llamadas se repitieron por varias semanas. Querían asegurarse si Samy se adaptaba a la familia y viceversa. Moviendo la cola y dando saltos, Samy comenzó a recibir a cada miembro. Ni bien se percataba que alguien llegaba, iba en busca de cualquier objeto y llevándolo en su hocico, lo invitaba, muy graciosamente, a jugar. Por unanimidad fue bautizado con el nombre de Samy, una palabra quechua que quiere decir felicidad.

A medida que iba creciendo el pelaje de Samy se ponía brilloso y acentuaba su color (marrón, negro y blanco); pero también crecían sus travesuras y engreimientos que, poco a poco, se pudieron controlar.

Samy era de un carácter tranquilo y de cara dulce; era terco, desobediente y juguetón. Sus ojos muy expresivos, hablaban. Cuando no era más que un cachorro, todos lo podían llevar en brazos; después, ya gordito, era muy difícil de cargar. Si en verdad existe la reencarnación, quisiera caminar con las cuatro patas de Samy y regalar felicidad como él nos regaló.


sábado, 28 de abril de 2018

PLANTA DE TRATAMIENTO DE AGUAS RESIDUALES DE SUCRE Y JOSÉ GÁLVEZ Y SU IMPACTO POSITIVO EN EL TURISMO.


Escribe. Ing. Secundino Silva Urquía (*)

En el último de mis artículos, que José Luis Aliaga se digna en publicar en el blog “Chungo y batán”, he sugerido tres proyectos de impacto positivo para el desarrollo de los distritos de Sucre, José Gálvez y Jorge Chávez, en Celendín. Uno: “construcción de la planta o plantas de tratamiento de aguas residuales de las ciudades de Sucre, José Gálvez y caseríos de su campiña”; dos: “Construcción de represas y redes hidráulicas para riego tecnificado en la campiña”; y tres: “Construcción de un centro económico-comercial para Sucre, José Gálvez, Jorge Chávez y caseríos”, en el paraje denominado El Isco”.

Como en octubre de este año habrá elecciones municipales para renovar alcaldes en todo el Perú; espero que los aspirantes al sillón municipal de estos tres distritos, muy cercanos entre sí y a la capital de la provincia Celendín, tomen en cuenta estas ideas y lo consideren en sus respectivos planes de gobierno que presentarán ante el Jurado Nacional de Elecciones.

El objetivo del presente artículo es abundar un poco en los alcances del primer proyecto y señalar su impacto positivo en las actividades turísticas. Los tres últimos gobiernos locales de Sucre, encabezados por Rómulo Machuca, Fernando Chávez y Wilson Zavaleta, han impulsado en el predio “El Común”, cerca de los caseríos “La Victoria” y “Conga de Urquía”, el proyecto “Parque ecológico encanto de Sucre”. Este tipo de proyectos, bien enfocados, propician el equilibrio en la relación población y medio ambiente. Por tanto, se los debe concebir como opción participativa e integradora; es decir, para garantizar la participación más amplia de la colectividad urbana y rural en su implementación, manejo, cuidado y también en los beneficios. En tiempos en que se intensifican debates acerca del calentamiento global, cambio climático, conservación del medio ambiente, Ecología, etc.; se debe procurar que la población conozca los objetivos y alcances de los proyectos ecoturísticos y de otro tipo, que impulsen los gobiernos locales; que sus sugerencias sean escuchadas y tomadas en cuenta; y que su participación organizada en su mantenimiento quede garantizada.

La “Cooperativa Agraria Atahualpa Jerusalén de Trabajadores Limitada, Cajamarca – Perú” (“Granja Porcón”) es un modelo a seguir, sin calco ni copia, para este tipo de proyectos. Con su extensión de doce mil hectáreas a una altitud de 3500 m.s.n.m.; alberga a varias unidades productivas, como: fabricación de lácteos, apicultura, piscicultura, maderera, ganadería diversa; y lo que es más importante: el turismo ecológico y vivencial. Todas estas actividades dan empleo y han mejorado el nivel de vida de la colectividad.

La actual gestión edilicia, que encabeza Wilson Zavaleta Pérez, magnificó algunos trabajos o mejoras del parque y los promocionó como “grandes obras en favor del desarrollo turístico de Sucre”, olvidando totalmente al tan prometido “desarrollo agropecuario y empresarial”; algo similar hicieron las dos gestiones anteriores. Lo que es incomprensible es la persistencia secular en el nefasto y peligroso centralismo del pasado; ese que ha ocasionado que el otrora concurrido y colorido Sucre, afronte el negativo “divorcio” entre ciudad y medio rural, sufra el aislamiento de la ciudad de Sucre con relación al campo, y sienta el peligro de partirse en dos como distrito. La actual gestión continuó administrando la comuna en la misma línea, inalterable ya por casi 12 años; es decir, ignorando a los centros poblados y caseríos. Solo la gestión del Ing. Douglas Rojas Zegarra, le hizo un “corte” al construir las trochas carrozables: “Loma del Indio - El Porvenir” y “Calconga - Bellavista de Cajén”, y otras obras en algunos caseríos. Ojalá la próxima gestión, tome la idea de hacer un proyecto de integración vial y de desarrollo distrital. El proyecto turístico debe ampliarse y ser integral, rural-urbano, para que inserte al distrito Sucre en la ruta turística hacia Leimebamba y fortaleza Kuélap, en Amazonas; debe abarcar al ámbito rural porque allí hay potencialidades como: restos arqueológicos en La Lechuga, Coñorcoto, Poyo Shuito; extenso paisaje natural y paradisíaco, con  conformaciones rocosas que muestran efectos y texturas de la desglaciación de millones de años; variada fauna y flora; bosques nativos de Wirawira, Santa Rosa y Vigasmayo; accidentes geográficos como “El tragadero del río Tincat”; la reaparición del mismo río al pie de la cueva “El Telar”, en La Quesera; la cueva y quebrada de Shuiturumi en El Porvenir, donde se dio la balacera y captura del entonces joven político y posteriormente célebre escritor, Ciro Alegría Bazán en octubre de 1932; etc.

De otro lado, es necesario tomar en cuenta, que la campiña del proyecto eco turístico, es receptora de aguas servidas de las ciudades de Sucre y José Gálvez; y aún no se le ha dado la atención debida. Hay obras que para tener un óptimo funcionamiento, requieren del diseño y ejecución de otras. Las aguas residuales no tratadas correctamente implican focos infecciosos y peligros latentes para la salud de la población, y no solo en el punto de descarga; la afectación puede extenderse por la bioacumulación y biotrasmisión de bacterias o virus en las cadenas alimenticias. Si la descarga y/o acumulación de aguas residuales está mal confinada, como en pozos, lagunillas o ríos, por efectos de la eutrofización generan vegetación abundante que afecta a las especies acuáticas como batracios y peces, y también a las áreas recreativas. Así que, aquí es indispensable tratar las aguas servidas o residuales que contaminan el aire, el agua y los suelos de la zona agropecuaria. Los gobiernos locales de los distritos de Sucre y José Gálvez, deben de coordinar y usar la mancomunidad municipal e invertir en el proyecto de una planta de tratamiento de aguas residuales (PTAR), o hacerlo por separado; a fin de lograr la reutilización de las mismas. Las PTAR de Sucre y José Gálvez generarían impactos positivos en una mejor productividad y rentabilidad de estanques de peces; mayores actividades y rentas turísticas y recreativas; bajo costo en la revitalización de suelos para mayor productividad agrícola y forestal; etc.

En conclusión, el tan promocionado “Parque ecológico encanto de Sucre”, puede llegar a ser tal, solo si se construye la planta de tratamiento de aguas residuales de Sucre y José Gálvez (PTAR), y se amplía incorporando en sus alcances a los atractivos turísticos del ámbito rural.
                                                                                Lima 17 de abril del 2008.

(*) Ingeniero Civil, diplomado en “gerencia de proyectos” y “Gestión Ambiental y Evaluación del Impacto Ambiental”.

Vídeos



Fotografías

Planta de tratamiento de aguas residuales de José Gálvez (Huacapampa) ubicada en Chaquil hasta su llegada al túnel de Sucre.


Planta de tratamiento de aguas residuales de Jorge Chávez (Lucmapampa)


Posas de oxidación mal ubicadas, convertidas en piscinas de canotaje y criadero de aves.


Vídeos y fotografías Chungo y batán.

(Conciencia crítica: CUENTO) CUANDO EL PASADO ES HOY (*)

Por Mario Peláez

En el sentido más liviano de la palabra, de ésa que nace con el solo aliento, estoy agradecida de la vida. De todas mis edades, con sus altas y bajas. Aunque no deja de causarme zozobra la futura celada del tiempo. Pero como repito a mis hijos, mi desanimo, y a ratos pesimismo, rápidamente lo supero evocando mi niñez, los años de la “pecosa Simone”, como me llamaban en la escuela, o de la “precoz Simone” decía mi madre.

Ya no importa cómo sucedieron los hechos, y cuáles sus efectos, importa como hoy los recuerdo, en el momento en que acampan en mi conciencia.

Transcurría la década de los setenta: la guerra fría estaba en su punto; los hippies definían el paisaje citadino; el gobierno de Velasco Alvarado enloquecía a la aristocracia; Lima glotona se gratificaba como el Perú. Pero también la carrera espacial acaparaba las conversaciones.

A pesar de que tenía 8 años recuerdo bien las discusiones de mi abuelo paterno, “Don Porfirio”, con el Dr. Montalvo, quien una vez a la semana pasaba por casa. Entonces decíamos, “nuestro médico de cabecera”. 

-Esta sí es proeza científica que dignifica al ser humano y que desmiente nuestro origen animal; y de paso cuestiona la afirmación de los comunistas que dizque alunizaron con su perra Layka- chillaba mi tío Aurelio.

Yo siempre me encontraba como clandestina en una esquina de la sala, usurpando la conversación de los adultos.

-Abuelo – irrumpí audazmente sin darle oportunidad a que intervenga el doctor – quiénes son los comunistas.

Mi padre abrió los ojos como loco y sentenció 
-Ve de inmediato a llamar a tus hermanos para que saluden al doctor, y no demores.
Mi madre desde el umbral tomó partido por mí: “espero que el juicio final o el apocalipsis no tengan rostro de mujer”.

Esa fue mi primera pregunta y mi primera rebeldía, pues no me moví de la sala a pesar de los afanes de mi padre. Años después entendí que nosotras las mujeres vivimos cercadas por impalpables murallas: por gestos inapelables; por miradas dobles; y por voces sin pentagrama que los cobije. Por eso mismo, me digo ahora, las mujeres debemos consolidar nuestro yo social, más que el otro yo de la individualidad.

En casa los roles y escenarios estaban aritméticamente establecidos. Mi padre, de escasa sonrisa, como si siempre estuviera posando para la cámara, tenía la palabra definitiva en todo, y obviamente monitoreaba la vida diaria desde la cabecera de la mesa; mi madre lideraba la cocina y demás interiores, pero, eso sí, hacia denodados esfuerzos por no ser invisible; mi hermana Analuz tras las faldas de ella; mis hermanos, Felipe de 10 años y Roberto de 9 siempre jugando en la calle y con la palabra justa para prolongar su ausencia, además de nunca saber dónde dejaban sus cosas; y yo en todos los rincones de mi mente y de la casa.

No recuerdo un solo permiso para pasar una tarde en casa de alguna amiga. Mi padre decía que yo era desobediente y descuidada. El carácter de él tendía al alza; nunca pudo entibiarlo. Pero aquella vez desbordó “como un huayco”, comentó a media voz mi madre. 
Estábamos en la sala-comedor. Como siempre el doctor. Montalvo y esposa y sus dos hijos de la edad de mis hermanos; el alcalde y esposa y su hija de mi edad. Desde luego los niños almorzábamos en mesa aparte. A esa edad poco nos interesaba las palabras de los adultos y menos las nuestras a ellos.

Cuando la conversación de “temas importantes” se agotaron y los bostezos irrumpieron, se le ocurrió al alcalde preguntarnos (con su clásica voz de alcalde) “qué deseábamos ser cuando seamos grandes”. Todos sonrieron. Ocasión que me permitió saber que los niños sí tenían espíritu. 

- Haber tu Renancito, dijo la esposa del alcalde
- Yo astronauta 
- Yo bombero - gritó Matias
- Enfermera - precisó María Rosaura

Las miradas se congelaron viniendo hacia a mí.

- Y tú Simone que deseas ser– me preguntó el alcalde
- Yo quiero ser varón, pero sin bigote. – dije gritando.

Al instante se borraron las sonrisas. Entonces la “vergüenza familiar” se abrió con paso marcial.

En la noche (supuestamente dormidos los críos) mi padre dijo a mi madre con timbre poco amistoso. “A partir de hoy debes doblegar la vigilancia a Simone, y nada de concesiones. Que papelón el que nos hizo pasar. Viste la cara del alcalde. Y no me vengas con discursos feminista”. 

Apagó la luz del velador. Estoy segura que mi madre apenas lo escuchaba. A mí el sueño tardaba en llegar, no eran minutos de insomnio sino de magia y sin el pulgar en la boca. Más bien una dulzura se agolpaba en mi corazón. Yo me desquitaba en la escuela con preguntas a mis profesoras, a muchas no les gustaba, o jugando con los chicos y a veces peleando con mis amigas que llevaban en su mochila una Barbie con lindo vestido que le había regalado Ken. También me desquitaba leyendo cuentos.

Pero era en mis sueños donde me imponía a discreción, sobre todo soñando despierta. Soñaba que ponía en aprietos a mi padre, preguntándole: “papi por qué las niñas no tienen pipi”, o “papi qué tamaño es el universo”. Sin pretender, como dice el poeta, que el niño sea el padre del hombre, y sin historia de que arrepentirse.

Como si adivinara mi padre mis sueños y pensamientos, al día siguiente reiteraba a mi madre aquello de la disciplina. Y ella, no tengo duda, se reía en sus adentros, sabía que lo que yo quería era los privilegios de mis hermanos.

II

La abuela Simone reiteraba que se casó con la vigilancia patrialcal. “El tiempo siempre será futuro, sin que nadie encare su amnesia”.

-Felizmente su padre fue una persona reflexiva – dijo Simeone a sus hijas – esto facilitó que los criáramos sin importar el color rosado o celeste de sus ropas, y si jugaban con yases o pelotas. Queríamos que el mundo se expanda por igual para todos ustedes. 

- Otra vez mamá con el mismo rollo – alegó Felipe con tono apacible.
- Les digo esto, una y otra vez, no por chochera, sino porque quiero que llegue a los oídos de sus maridos y mujeres. En especial de Raúl que parece papá del medievo.
- Por suerte Rusita tiene una excelente profesora – argumentó Analuz.

Días antes la abuela Simone fue advertida que celebrarían el cumpleaños de su nieta junto con el suyo. “será un día espléndido mamá”.

Simone por supuesto no creía en el corsi y ricorsi, en el eterno retorno, del que hablaba el filósofo Vico. Ella decía, “no es bueno negar la dialéctica, como tampoco que la memoria sustituya a la historia, que sería como mirarse al ombligo o de estirar gratuitamente los límites de la realidad”. Pero, pero inexorablemente sucedieron los hechos. 

Aconteció fulgurante, como si el tiempo hubiese sido clonado.

En efecto, celebrábamos los siete años de mi nieta Ruth y los tantos y tantos míos, y debo confesar que sentí ráfagas de emoción, de incontaminada emoción propia de los siete años. Estuvieron presente la familia en pleno, más dos profesoras de mi nieta, algunos adultos más y la pandilla de niños que se desplazaban por todos los rincones.

Aconteció minutos antes de cortar la torta y cantar el “cumpleaños feliz…” 
Parada en la silla y abriendo de par en par sus ojos negros mi nieta me devolvió la mirada; y aviva voz dijo:

- Abuela Simone ¡regálame un pipi!, como el que tiene mis amiguitos. 

Entonces despuntó un frenético segundo de silencio, pero enseguida todos rieron a mandíbula batiente, chispeante como pequeñas luces de bengala… (Hasta el próximo domingo, amigo lector)

(* ). Mi simbólico homenaje a Simone de Beauvoir, una de las mentes más lúcidas de Occidente. Mi personaje se enorgullece de llevar su nombre

martes, 17 de abril de 2018

CELENDÍN: Fiscal Olga Bobadilla lanza expresiones discriminatorias contra abogado.

#Video, #Celendín, 16 de abril de 2018.- El abogado de Milton Sánchez, Pablo Abdo, de Earth Internacional, se pronuncia, luego que se postergara el juicio al líder Celendino, en el que la Fiscal, Olga Bobadilla, actuara de manera discriminatoria lanzando expresiones xenofóbicas, cuestionando su nacionalidad y el ejercicio de su profesión en nuestro país...



Vídeo



Fotos y Vídeo: Chungo y batán.

miércoles, 11 de abril de 2018

SUCRE. ÚLTIMOS MESES DE UNA DECEPCIONANTE Y DESASTROSA GESTIÓN EDIL.


Escribe. Ing. Secundino Silva Urquía

En noviembre del 2015 concedí una entrevista al blog “CHUNGO Y BATÁN”; la misma que en enero del 2016 reprodujo FUSCÁN en las páginas centrales de su edición N° 22. Rompía así un silencio que inició el 05 octubre del 2014. Como se recuerda, ese día fueron las últimas elecciones municipales; y en Sucre, hubo un escandaloso fraude, probado por la inexistencia del símbolo “sombrero” del movimiento que postuló a mi persona (FRENTE REGIONAL), en muchas cédulas de votación y en todas las actas de escrutinio. Hay quienes sostienen que tal fraude fue orquestado “desde arriba”, por temores a nuestra firme oposición a los proyectos mineros en Celendín-Cajamarca. El día de las elecciones, la ONPE estuvo escandalosamente parcializada con “ACCIÓN POPULAR”; y el Jurado Nacional de Elecciones declaró improcedente la solicitud de siete candidatos perdedores para anular el proceso, argumentando que “entre los firmantes no estaba el candidato agraviado”, o sea mi persona. Cierto, no firmé la solicitud ni estuve entre los perdedores; decidí no mezclarme con impresentables que pedían nulidad de elecciones, habiendo propiciado también la participación de numerosos votantes golondrinos…

Como consecuencia, Wilson Zavaleta Pérez, resultó “el mal menor” y se erigió como “alcalde del distrito Sucre” para el período 2015-2018.

Recuerdo lo anterior porque, al responder preguntas del entrevistador, dije que: “no creía en Wilson Zavaleta; y que no haría buena gestión porque su ‘plan de gobierno’ no respondía a la problemática de Sucre. No veía por ningún lado su tan promocionada capacidad; y porque a casi un año de su gestión, ni siquiera había definido qué proyectos de desarrollo distrital impulsaría”. “Aún hay tiempo...”, me refutó el entrevistador; “tiempo hay, pero esperanza no... porque lo que mal empieza mal acaba”, repliqué. Hoy a menos de ocho meses para que esta gestión edil culmine; puedo afirmar, decepcionado como muchos sucreños, no solo que el tiempo nos dio la razón y la gestión fue improductiva; sino que resultó desastrosa…

Cuentan que luego de leer aquella entrevista, el alcalde Zavaleta salió, al día siguiente en SUCRE TELEVISIÓN, a leer una “lista de proyectos y obras para desarrollar el distrito”; la inversión que totalizaban era de aproximadamente 40 millones de soles. Si algunos perfiles o proyectos fueron hechos, muchos sucreños nos preguntamos: ¿en qué nivel de gestión están a la fecha?

Se sabe que los únicos trabajos de la gestión de Wilson Zavaleta, son: un pequeño criadero de truchas en el “El Común”, puentecitos de madera y afirmado de la carretera hacia El Isco, arreglo del frontis del cementerio; y otros que la propaganda presenta como “grandes obras”. La desfachatez propagandística, llega incluso a adjudicar a su gestión la obra del MVTC: “Mejoramiento de la carretera Calconga-Bellavista de Cajén y Muñuño-Tallambo”; y dice que “por primera vez en la historia Sucre se logra que otra institución estatal financie una obra en Sucre”. Tremenda falsedad solo lo puede decir alguien que no conoce la realidad ni la historia de Sucre; ya que basta recordar lo siguiente: la construcción de la carretera Sucre-Oxamarca, los centros educativos de primaria y secundaria de Sucre y Calconga, el mercado de Cruzconga, la iglesia y local comunal de La Quinuilla, etc. se han hecho con presupuestos que no salieron de Municipalidad Distrital de Sucre.

Como ciudadanos sucreños, pedimos ahora al alcalde y/o regidores, que al menos informen ¿cuántos contratos se firmó en esta gestión para elaborar perfiles y proyectos de inversión?; ¿cuántos están presentados en las entidades públicas?; ¿en qué nivel de gestión están? Se sabe que el “argumento de justificación” a la improductividad y falta de obras, siempre es uno: “no hay plata”. ¿Dónde queda la “capacidad de gestión” de la que tanto se ufanaron? ¿Qué hace el gran “equipo de limeños”?

 Vuelvo a sugerirle a nuestro alcalde que venda todo ese improductivo ganado (manso y bravo) del fundo El Sauco, que solo sirve para justificar robos vía “compra de medicinas”, e invierta ese dinero siquiera en el perfil de un proyecto importante para Sucre; se me ocurre uno de saneamiento y salubridad: la planta de tratamiento de aguas residuales (PTAR), para que los desagües de la ciudad no sigan contaminando al río; y esas aguas contaminadas no pasen cerca al tan promocionado “parque ecológico encanto de Sucre”. ¿Lo hará en los casi ocho meses que le queda? Ojalá la ciudadanía y siquiera el regidor de oposición lo presionen...

En octubre próximo habrá elecciones para renovar alcaldes y gobernadores regionales. Aparecerán varios candidatos convenidos, oportunistas y tránsfugas; y ojalá algunos bien intencionados con el progreso de nuestra patria chica, somos y seremos positivos.

Particularmente en Sucre hay muchísimo por hacer, ya que su desarrollo está casi estancado desde inicios de los setenta; es decir, cerca ya de medio siglo. Ninguno de nuestros alcaldes pudo concebir un Proyecto de Desarrollo Integral para el distrito, con un plan y obras de impacto.

En tal sentido, en julio del 2017, con un artículo titulado: “SUCRE-CELENDÍN, HACIA LAS ELECIONES DEL 2018 Y SU FUTURO”, propuse que este proyecto lo haga la población en conjunción con sus autoridades, dirigentes y los profesionales sucreños de las diferentes especialidades. Solo Humberto Chamán Silva (“Pepey”), domiciliado en Ferreñafe, secundó mi sugerencia con un corto y brillante artículo titulado: “PROPICIANDO EL DEBATE SOBRE LA REALIDAD DE NUESTRO DISTRITO SUCRE”. Se adjuntan links.

El pasado domingo 08/04, en La Molina y en casa del Dr. Leoncio Aliaga Díaz, hubo una amena reunión de la promoción 1977 del Colegio ‘San José’ de Sucre, a la que me honra pertenecer. La ocasión fue propicia para reencontrarnos diez de la treintena de inolvidables compañeros y amigos: Nelly Aliaga Zegarra, Osbitio Aliaga Zegarra, Sara Díaz Silva, Napoleón Zegarra Salazar, Gladys y Mario Torres Marín, Anita Zegarra Guerrero, mi hermano Néstor, entre otros amigos y paisanos. Como siempre, fue inevitable recordar y hablar de nuestro Sucre, de las elecciones que se vienen, de los posibles candidatos a la alcaldía, etc. Nelly Aliaga, ingeniera agrónoma con maestría en desarrollo agrario-cooperativo, secundó mi propuesta de hacer que la campiña de Sucre se destine prioritariamente a la producción agrícola; y para que esta actividad sea rentable es necesario la obra de infraestructura hidráulica para represar el caudal de los manantiales de la quebrada La Quintilla y dotar de riego tecnificado a toda la campiña. Para financiar este proyecto se requiere organizar legal y formalmente a la población beneficiaria; tarea nada fácil, considerando que en nuestra población no hay cultura para la asociatividad; y por el contrario priman el personalismo, el egoísmo y otros lastres del desarrollo humano.

Este planteamiento de construir infraestructura hidráulica con riego tecnificado; también lo hicimos para el valle del río Tincat y la pampa Sumbatillo ubicadas en la altura de Sucre, y de modo reiterativo en las campañas electorales del 2010 y 2014.

La Ing. Nelly Aliaga Zegarra comentó que Ecuador cambió la mentalidad de su gente hacia una cultura colectivista y solidaria, desde la educación inicial y tiene un cooperativismo exitoso. El gobierno local debe hacer un plan educativo, en coordinación con los profesores y padres de familia, orientado a la implementación de una educación de este tipo. Para hacerle frente a la globalización económica, que empobrece más a los más débiles, se debe globalizar también la solidaridad.

Las mencionadas obras hidráulicas, más el necesario cambio educativo y de mentalidad, deben ser parte del gran proyecto de desarrollo agrario en Sucre. De otro lado, distritos andinos como Sucre, ya tienen el problema del minifundio. El expresidente Juan Velasco Alvarado lo había previsto; por eso el espíritu de la Ley de Reforma Agraria era desarrollar el cooperativismo agrario. Y por esto, cuando la derecha vengativa retomó el poder en 1980 con ACCIÓN POPULAR, anuló todo apoyo al cooperativismo agrario; entonces, el actual alcalde de Sucre y militante de ese partido debió celebrarlo; ya que, como autoridad, ni siquiera intentó organizar a la población distrital dedicada a la agricultura y ganadería, asunto que también se le sugirió.

Con parcelas, cada vez más pequeñas por el traspaso hereditario de la propiedad, son imposibles los emprendimientos individuales; por tanto, éstos tienen que ser asociativos y cooperativos. Para generar la educación y organización social que propicie y sostenga este tipo de proyectos, debe darse el apoyo municipal; masificar los huertos escolares, por ejemplo, en vez de malgastar los exiguos recursos en financiar “concursos literarios”, ya cuestionados por entendidos; explicando que la gran mayoría de niños y jóvenes no están preparados para concursar, porque no están bien formados ni en comprensión lectora, menos en redacción y narrativa.

En el mismo sentido asociativo y de obtención de logros y progreso, con el Ing. Osbitio Aliaga, hablamos de otro gran proyecto de impacto al desarrollo de Sucre. Le comenté que en las dos campañas electorales pasadas, había planteado la necesidad de construir una obra de desarrollo económico-comercial en San Juan de la Alianza (El Isco), como única salida para que las capitales de los distritos Sucre, Jorge Chávez y José Gálvez, rompan su dependencia económico-comercial de la ciudad de Celendín. Usando la mancomunidad municipal, estos tres distritos tendrían que comprar los terrenos o expropiarlos, con el objetivo de construir allí un centro comercial y pecuario, mejor que el que los caseríos de la altura de Sucre hicieron en Cruzconga; pero con el mismo ejemplo integrador. Si los caseríos de la altura pudieron hacerlo, ¿por qué no podrían tres capitales distritales, más los caseríos que cada una tiene en la campiña? Separados jamás lograrán nada impactante. Así dejamos planteado el tercer proyecto de impacto para el desarrollo del distrito Sucre.

Ya dije antes que las grandes obras nacen de los sueños de algunas personas. Y así como el agua de La Quesera, en cuya ejecución de obra participé, desde Sucre llegó a José Gálvez, Jorge Chávez y Celendín; soñemos que un día la ciudad de Sucre y sus vecinas tendrían: una PTAR que evite la contaminación del río con sus desagües; campiñas con riego tecnificado para multiplicar su producción agrícola y pecuaria; un comercio diversificado, competitivo y unificado en El Isco; etc.


Lima, 11 de abril del 2018






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