Hoy, de nuevo, despierto con ustedes
con hermosas baladas que me inspiran el alma;
hoy el dìa es un puente de glorias,
en este campo,
que nada màs espera su cantilena.
Aves carmesì en su lecho amoroso,
la vida respira eternamente,
conmigo, con ustedes,
adornada en una mansiòn de sonrisas cristalinas,
que engalanan un risueño aroma
en sus alas, un vuelo de esperanza,
pasiones inmortales que arde en el corazòn.
Vuelen en libertad, que al alma me sosiegue,
en un horizonte sin càrceles,
sin prisiones, solo una sonrisa
de sus nidos se refleje en el cielo.




