Es una novela que, haciendo
eco de la nostalgia por las anécdotas de una lejanas niñez, en la Tarma de los
sesenta, nos cuenta las divertidas aventuras de Ángel, Élver y Lucho, los tres
mataperros, quienes viven para hacer travesuras y regocijarse a costillas de los
demás. En esta breve historia picaresca, Héctor Meza Parra conduce al lector
por la que fue su propia vivencia feliz, llena de juegos, amor por la vida y humor
a raudales. Estas y otras características de su obra lo han situado como uno de
los escritores más representativos de la literatura de la Región Centro.
