Vistas de página en total

"Cuando el ánimo está cargado de todo lo que aprendimos a través de nuestros sentidos, la palabra también se carga de esas materias. ¡Y como vibra!"
José María Arguedas

jueves, 21 de abril de 2011

Historias reales y..., de la otras: El menú de la Última Cena


Hoy jueves todos los cristianos recuerdan la Última Cena, pero, ¿Alguien sabe con certeza qué comió Jesús esas horas de primavera? Ha habido alguna referencia en capítulos de la Biblia y algunos arqueólogos de la gastronomía han investigado y han llegado a la conclusión de que la comida plasmada en los más de 50 cuadros pintados a lo largo de estos mil años no coinciden con la verdadera merienda que se sirvió entonces y se ha ido exagerando la cantidad progresivamente.

COMO LA VIDA REAL

El profesor Brian Wansink, de la Universidad de Comell, es uno de los autores de la investigación publicada en el Informe Internacional sobre obesidad, en el que menciona que en los últimos mil años ha presenciado un enorme crecimiento en la producción, disponibilidad, seguridad, abundancia y posibilidad de compra del alimento.

El paso del tiempo ha generado cambios respecto a la cantidad de comida que se ingiere, esto ha sido plasmado también en todas las pinturas de la Última Cena. "Creemos que, en la medida en que el arte imita la vida, estos cambios se han reflejado en las pinturas de la más famosa cena de la historia", refiere el experto.

Los grandes momentos de reflexión y los buenos momentos en el comedor son parte de la celebración de Semana Santa, ya sea compartiendo las Doce Comidas o lo que haya estado al alcance de los bolsillos.

La teoría cobró sentido gracias a los programas informáticos que escanearon los objetos en los cuadros, determinando su tamaño independientemente de su situación en el lienzo. Y si de porcentajes se habla, este estudio descubrió que la cantidad de comida presente en los lienzos ha aumentado gradualmente en un 69%, el tamaño de los platos en un 66% y el del pan en un 23%.

LA CENA EN SÍ

La imagen más cercana que tenemos de la Última Cena, es la pintura de Leonardo Da Vinci (1494-1497) y los expertos determinaron que la comida expuesta en el cuadro corresponde a un platillo típico de la época del Renacimiento: anguila a la parrilla decorada con rodajas de naranja, lo que pudo ser una de las comidas favoritas del autor, ya que aparece en la lista de compras hallada entre los documentos personales del genio italiano.

Pero lo que más se acerca a la verdad respecto a lo que comió y bebió Jesús durante esas cruciales horas de la noche, es lo expuesto en el libro Éxodo de la Santa Biblia, donde dice exactamente cuales eran los alimentos consumidos en la fiesta de la Pascua, pues era una celebración religiosa que conmemoraba la salida del pueblo judío de la esclavitud de Egipto, y que debía cumplir determinadas características: un cordero de un año asado al fuego, aderezado con hierbas amargas y, por supuesto, el pan sin levadura y el vino, ya que Cristo los consagró como su cuerpo y su sangre.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Chungo y batán Copyright © 2011 | Template created by O Pregador | Powered by Blogger