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"Cuando el ánimo está cargado de todo lo que aprendimos a través de nuestros sentidos, la palabra también se carga de esas materias. ¡Y como vibra!"
José María Arguedas

viernes, 21 de enero de 2011

Historias reales y..., de la otras: “Yawar Fiesta” (Novela (1941)


Es la obra consagratoria de José María Arguedas, es “una epopeya del pueblo indio”, escrita con una sintaxis no usual, debido a que Arguedas era quechua hablante y tuvo que realizar un esfuerzo lingüístico para hacer comprender a sus lectores lo que él escribía, por ello la cantidad de citas al pie de cada página para explicar el término quechua empleado. Fenómeno lingüístico que Luis Alberto Ratto llama imbibición, y explica, que es “la acción y efecto de embeber” (26) es decir, incorporar a un lector que desconoce el mundo que describe el autor con giros y hasta frases en quechua.

“Yawar Fiesta” es un aguafuerte literario, donde palpita el quehacer de las cuatro comunidades de los cuatro barrios de Puquio: Pichccachuri, Ccayao, Ccollana, la visión de sus paisajes, la descripción de sus calles, la vida de los comuneros, de sus autoridades y sus habitantes.

Describe en el Cap. II, el despojo que sufren los comuneros de sus tierras de la puna, que en un principio ellos eran dueños de sus quebradas, laderas, cerros, estancias y manantiales, pero la ambición del misti (hombre blanco o patrón) fueron despojados “a punta de zurriazos y de bala”, llevándose incluso sus ganados. Y los indios de Ccayao, Chaupi y Ccollana fueron arrinconados hacia las partes más altas cerca del Ccarhuaraso, donde el frio es más intenso, la lluvia y el granizo persistente, el pasto más pequeño y escaso y la vida más dura y difícil.

A través de la obra, la descripción se va haciendo más intensa como el sonido que producen las cornetas que tocan los comuneros, anunciando las corridas de toro o sea el “yawar fiesta”. Los grandes protagonistas son: los indios de los cuatro barrios de Puquio, con sus varayok (alcaldes), sus demás autoridades, don Julián Arangueda dueño del “misitu”, don Pancho Jiménez valiente gamonal; pero, el “misitu” quizás es el principal, es el toro mítico y real, temible e indomable y a su entorno surge la fiesta brava. Además están los tocadores de corneta que animan las corridas, sin ellos no habría toro pukllay (corrida de toros), los danzantes de tijeras siendo el “Tankayllo” el mejor de todos y también los estudiantes del Centro Unión Lucanas.
Pero el conflicto surge cuando el subprefecto comunica a los vecinos notables de Puquio que ha recibido una circular de la Dirección de Gobierno, prohibiendo las corridas de toros sin toreros profesionales, porque tal como se venían realizando en los diferentes barrios y sobre todo en la Plaza grande de Pichccachuri, donde no existían ni burladeros y sólo había en medio del ruedo un gran hueco llamado choclón donde se escondían los indios si es que llegaban a alcanzarlo corriendo del toro que los perseguía y si no, era hombre muerto o herido gravemente por el cornúpeta.

Esta orden gubernamental cayó como un balde de agua helada a todos: a los vecinos principales, porque ya no tenían esa diversión salvaje de ver indios temerarios que se entregaban a los cuernos de los toros y los destrozaban como en un circo romano, en las damas y las niñas de Puquio que también se divertían con esas temerarias corridas. Pero, más que todo, la protesta por esta medida prohibitiva surgía con fuerza y rebeldía inusitada de la gran masa de indios de los barrios, quienes eran verdaderos protagonistas de esta fiesta bárbara llamada toro pukllay, los mismos que tenían una costumbre inveterada y la llevaban en su sangre y en su mente y morir y padecer entre los cuernos de los toros era un campesino de gran valor y heroicidad y existían representantes natos como el Ccencho, el Raura, el Honrao, el Tobías, el Wallpa, etc. quienes eran héroes de los indios en la lidia de toros, a su modo peculiar.

Casi siempre al indio se le describía como un ser disminuido, pusilánime y vicioso, incapaz de realizar por si solo algo importante. En “Yawar Fiesta”, el autor describe, como, diez mil indios de los cuatro ayllus de Puquio y los demás pueblos de la provincia de Lucanas, abrieron 300 kilómetros de carretera (trocha) de Puquio a la costa en sólo 28 días. Fue pues una proeza de los comuneros.

Cuando en 1967, el autor del presente trabajo y Rosario Gutierrez, integrantes entonces de la Asociación Universitaria de Lucanas, le hicimos una entrevista a José María e inquirimos entre otras interrogantes, sobre: ¿Cuál considera su mejor obra? Respondió: - “Es difícil; todas son distintas, pero estimo más “YAWAR FIESTA, porque como “Agua”, están escritas con absoluta pureza de medios, escritas en estado de inocencia sin ambición de publicación. Y creo que de todas mis novelas la más compleja es “TODAS LAS SANGRES” (27).

Esta novela de Arguedas, nos muestra la sociedad andina y el choque del misti con los indios de los ayllus.

Rebela el abuso de una clase dominante, formada por los hombres de la ciudad de Puquio y los comunkuna (comuneros) de los barrios del pueblo. Muestra con crudeza y realismo, la actitud prepotente y vil de de una sociedad envanecida, codiciosa, voraz y vacua contra los punarunas (habitantes de las punas) a quienes los despoja de sus estancias, de sus tierras en convivencia con el Subprefecto, el Juez y el cura. Viola a sus mujeres, roba sus mejores reses y ovejas y pisotea sus sueños y sus esperanzas.

Todo esto se describe en El Despojo, Cap. II de la obra que comentamos.

Empero, es importante destacar, el odio que se venía generando en los indios despojados, arrinconados a las partes más altas e inclementes de la puna y en los que habían vendido su ganado y se venían a integrar a los comuneros de Puquio. Así lo destaca el autor, cuando expresa: “el odio a los principales crecía en sus corazones, como aumenta la sangre, como  crecen los huesos”. Y lo remarca, cuando nos dice: “El punaruna que había pujado en el cepo, que había golpeado su cabeza sobre paredes de la cárcel, ese “indio” que llegó al pueblo con los ojos asustados ahora de comunero de Chaupi, K’ollana o K’ayau, tenía más valor para mirar frente a frente, con rabia, a los vecinos que entraban a los ayllus a pedir favor”.

Todo este proceso, vino generando lo que se ha dado llamar “la cultura quechua”, que los mismos mistis lo aceptaban y que los comunruna (comuneros) “constituyen la base de la sociedad tradicional andina y que, especialmente en un momento de crisis, son ellos los que preservan su identidad”. Hay una frase en la boca del Subprefecto: “Puquio es turupukllay”. Lo que equivale decir, que en Puquio siempre se realizaron corridas o sea el yawar fiesta. Y que los comuneros practican siempre sus costumbres ancestrales y que esa etnia indígena es la médula de la sociedad serrana; y que es capaz de construir en pocos días un colegio o una carretera.


(26) Ratto.- Los problemas de la imbibición en José María Arguedas, artículo publicado en “Runa” – Revista del Instituto Nacional de Cultura Nº 1 mayo 1977 pág. 5.
(27) Revista “Rukanas”, Organo oficial de  la Asociación Universitaria Lucanas.- Lima, 1967- Pág. 19.
Del libro: Vida y obra de José María Arguedas de Jorge Bendezú B. pág. 43, 44, 45, 46, 47 y 48.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

xfavor ayudenme con estas preguntas q son las sigtes ¿tiempo y lugar donde ocurren los hechos ,¿ personajes caracteristicas ,¿menciona en orden las acciones q se dan en el relato, ¿como incluye el relato en la obra yawar fiesta de el capitulo la circular

Chungo y batán dijo...

Amigo, la información solicitada lo podrá encontrar en la siguiente dirección:
http://simonsulca.blogspot.com/2008/09/resumen-de-yawar-fiesta.html

Anónimo dijo...

te amo joegeeeee

Anónimo dijo...

xfavor ayudende!! k caracteristicas tenia subprefecto?

Anónimo dijo...

te amo anderson!

Anónimo dijo...

la historia completa donde la encuentro

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