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"Cuando el ánimo está cargado de todo lo que aprendimos a través de nuestros sentidos, la palabra también se carga de esas materias. ¡Y como vibra!"
José María Arguedas
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jueves, 11 de junio de 2015

Megamineras, embajadores y traslado de detenidos

Hace años debido a las protestas de Majaz se reunieron los embajadores de los Estados Unidos y Canadá, más diplomáticos de Reino Unido, Suiza, Australia y Sudáfrica con ejecutivos de mineras Antamina, Newmont, Quellaveco, Barrick y Tintaya. Así fue revelado por u7n cable de Wikileaks:

“US embassy cables: Mining companies worried about security”

Y de paso uno se puede preguntar ¿cuántas reuniones así habrán hecho ya por la crisis de Cajamarca? ¿Qué dirán los cables de ahora?

En esa reunión el embajador estadounidense Struble señaló que los problemas de las mineras afectan los intereses de diversos países:

“Ambassador Struble noted that security problems in mining communities affect the interest of several countries”

Para defender esos intereses los diplomáticos procedieron a reunirse con gente del gobierno, la iglesia católica y los partidos políticos:

“Pending key information from the mining companies, a core group of country representatives (U.S., Canadá, U.K., Australia, Switzerland, South Africa) are ready to meet as a group with the GOP, Catholic Church and political party leaders. With the appointment of new Prime Minister Pedro Pablo Kuczynski, we have an influential government ally in a position that is willing to thakle the lawlessness issue in mining communities. His recent statements about putting the GOP’s house in order, establishing control of the roadways where commerce transits, are encouraging.”

Estos estados apoyan a sus empresas a través de sus embajadores. Más aún, es un tema de “seguridad nacional”.

Los temas ventilados en estas reuniones incluyen también lo que estamos viendo ahora: que el poder judicial (para variar influido notablemente por la acción de estos gobiernos, en particular el de los Estados Unidos a través de USAID) fácilmente disponga su traslado de detenidos de Cajamarca a Chiclayo y de Espinar a Ica. El Wikicable es muy claro, respecto al rol del entonces gerente general de Minera Yanacocha:

“(Carlos) santa Cruz emphasized that it is crucial to stop the impunity for those who damage private property and blok roads. There is a law pending approval in Congress that would give the GOP the legal framework to enhance security in mining communities. All too aften, the police to move a detinne to a different jurisdiction, thereby reducing the likelibood of prosecutors bowing to local demands. The Ambassadors agreed to evaluate when a meeting with the chiefs of the political parties would be most effective.”

Las megamineras quieren alejar a los detenidos de sus comunidades para que éstas no “presionen” a los procuradores locales. Y los embajadores se prestan a interceder por estas empresas con los jefes de los partidos políticos peruanos justo cuando el congreso está por debatir una ley que les conviene. ¿Eso es democracia? ¿Eso es independencia?

Se ha visto como un juez César San Martín se ha prestado a esta política cocinada desde hace años por las  megamineras con los embajadores de EE.UU., Canadá y otros países en el Perú. También se lo ha visto muy sonriente con la embajadora Likins en momentos dramáticos para Celendín, Bambamarca y Cajamarca.

Al día siguiente de esas escenas, este mismo juez justificaba la detención de Marco Arana y el traslado de detenidos de Cajamarca a Chiclayo:

“El presidente del poder judicial (PJ), César San Martín, indicó que la detención de Marco Arana se debe a razones políticas y está permitido desde el punto de vista constitucional”

También precisó que durante un Estado de Emergencia las garantías se suspendieron y no se requiere de una causa probable para la detención policial. “No se requiere una causa probable sino una dirección discrecional de la autoridad política”, acotó.

“Asimismo, indicó, que los temas judiciales en Cajamarca y Celendín se trasladaron a los juzgados de Chiclayo por falta de garantías. “Ya están preparados los juzgados de Chiclayo para recibir los casos que la fiscalía le ponga en su conocimiento”, manifestó” (137)

El juez repite los argumentos que vimos arriba y ejecuta así la política promovida por las megamineras Antamina, Newmont, Quellaveco, Barrick y Tintaya y cabildeada efectiva y servicialmente por los embajadores y diplomáticos de los Estados Unidos, Canadá, Suiza, Reino Unidos, Sudáfrica y Australia en el Perú, en un acto de intromisión en decisiones que deberían ser hechas por la ciudadanía peruana.


·          137.- Tomado de RPP Noticias: San Martín sobre detención de Arana.


Fuente: Del libro La Intervención de los Estados Unidos en el Perú, de Silvio Rendón páginas 209, 210 y 211.

lunes, 1 de junio de 2015

Arguedas: ¿Y por qué nos mandan a esos? (III)

Arguedas en El sexto (p.12-13) nos ofrece este diálogo entre un obrero minero y un estudiante universitario.


¿No es cierto que el gringo de los trusts no tiene patria? ¿Dónde, dónde pone su corazón? ¿Sobre qué tierra, en qué pueblo? ¿Qué cerro o qué río recuerda en el corazón, como su madre? ¿Qué hace un hombre que no ha sido cuidado, cuando era hahua, por la voz cariñosa de su madre? ¿Un gringo que no ha sido criado,  propiamente? ¿Entiende usted? ¿Qué no ha tenido crianza de una patria, sino del billete, que no huele a México, ni a China, ni a Japón, ni a New York, que ni siquiera tiene el olor de las lágrimas ni de la sangre ha costado, ni del azufre del demonio? ¡Estamos jodidos, porque ellos mandan todavía en el mundo!

¿No cree usted que aman a los Estados Unidos, o a su Inglaterra? ¿No cree usted que cada quien ama al país en que ha nacido? ¿No lo cree usted, compañero? –le pregunté.

De esos gringos que he visto en Morococha no lo creo, compañero. Uno que tiene a su padre y a su madre y a su patria y va a otra nación para hacer millones con la sangre y la tierra extranjera, acaso, si es hombre criado por padres y madres, ¿puede escupir al trabajador que le hace ganar millones? ¿Puede escupirlo? ¡Ahistá! Ese no tiene crianza. Por eso, como maldición, no hay para él otro apoyo que las balas. ¡Balas y billetes, es la patria del gringo! Y entonces todo se lo quiere agarrar. No hay más remedio para él. ¡Están condenados! Y nosotros, amigos, estamos bajo los zapatos de los condenados.

Usted habla de los gringos que ha visto en Morococha y Cerro. Pero ellos son millones. No confunda…

¿Y por qué nos mandan a esos que miran al cholo no como gente si no como a perro? Así es, amigo estudiante. Tú te ves allá, en las minas y, clarito, no encuentras otro camino: o ellos o nosotros.”

El obrero le sale al estudiante con una lógica que no se esperaba. Es un caso de lo que podríamos llamar “generalización autocumplida”. Hay un grupo determinado dentro del cual hay “buenos” y “malos”, pero los “buenos” no hacen nada contra los “malos”; conclusión: todos son “malos”.


Queda claro también el poderoso sentimiento anti-estadounidense en las zonas mineras del país, reacción a los abusos sobre la población trabajadora a fines de los años 30 del siglo pasado. ¿Cuánto ha cambiado esta realidad? Tal vez el sentimiento ahora sea anti-chino o anti-canadiense. ¿Los abusos? Parece que siguen…


Páginas 36 y 37 del libro La intervención de los Estados Unidos en el Perú de Silvio Rendón.


El Sexto es la cuarta novela del escritor peruano José María Arguedas publicada en 1961 y que mereció el Premio Nacional de Fomento a la Cultura Ricardo Palma en 1962. Es una breve historia basada en la experiencia carcelaria del autor en la prisión limeña del mismo nombre, entre los años de 1937 y 1938, bajo la dictadura de Oscar R. Benavides. Aunque ambientada en un contexto urbano y con personajes mayoritariamente costeños y criollos, no deja de tener elementos en común con sus anteriores novelas neoindigenistas, en especial con Los ríos profundos, pues su protagonista-narrador (que usa el sobrenombre de Gabriel) es también un ser marginal, sensible e idealista, escindido entre dos mundos (el serrano-andino y el costeño-criollo) y entre dos culturas (la quechua y la castellana). Asimismo la novela es un cuadro descarnado de la vida carcelaria, que se desarrolla en un edificio lóbrego donde conviven presos comunes con presos políticos. El dolor, la angustia, el sufrimiento y la muerte, son los elementos vitales que giran alrededor de la obra.


La denuncia del horror carcelario, las experiencias del estudiante universitario Gabriel. En este lugar será testigo de las injusticias y demás aberraciones que se cometen dentro de una prisión, como el dolor, la angustia, el sufrimiento y la muerte.

jueves, 7 de mayo de 2015

La intervención de los EEUU en el Perú: ¡Detengan a Mariátegui! (II)

Este martes 12 de mayo de 2015, los 16 celendinos que están siendo procesados  por el Poder Judicial comparecerán ante el jueces en Cajamarca. En Celendín solicitaron 35 años de cárcel para todos. No es necesario estudiar leyes para saber que la acusación de SECUESTRO AGRAVADO es una exageración del ministerio público celendinio para amedrentar a los luchadores sociales y, por ende, al pueblo que defiende su dignidad. Las preguntas que nos hacemos son muy simples y desenmascaran a estos jueces que traicionan a  su pueblo.: ¿Puede darse tal acusación si todo sucedió en presencia de la policía? ¿Puede llamarse secuestro agravado a la invitación hecha a una autoridad a participar en una reunión organizada por la población en su conjunto? La policía, esbirros que defienden a sangre y fuego los intereses de yanacocha, asesinaron a 5 hermanos nuestros que defendían el agua y la vida y hasta ahora, ni jueces ni fiscales, no se pronuncian? ¿Se puede llamar justicia a lo que sucede en  nuestro país? ¿Qué defienden estos señores y los llamados gobernantes? Hoy, que el Ministerio Público celebra su 24 aniversario y que desfiló por la Plaza Mayor de Celendín, los invitamos a reflexionar. 

A continuación la segunda parte de la historia de los que siempre gobernaron nuestra país. Las fotografías que publicamos al final son, justamente, de la ceremonia realizada en Celendín ,hoy jueves 7 de mayo de 2015. (NdlR):


José Carlos Mariátegui, peligroso comunista, de ideas malsanas, de siniestros propósitos, antipatriota, subversivo, azuzador de huelguistas, actuaba de perfecto acuerdo con poderosas organizaciones de la misma índole de Francia, Centro América, Argentina. Así lo retrataba la prensa de la época, con toda la “cafeína a raudales”. Muy similar a como la prensa pone las cosas en la actualidad, criminalizando a quienes defienden sus derechos y a quienes los apoyan. “Están contra la inversión”, “exageran los daños ambientales”, “son parte de un complot de afuera”.

Mariátegui y otros peruanos y peruanas fueron encarcelados en 1927 a pedido de la Cerro de Pasco Corporation y de la embajada de los Estados Unidos en Lima (fue el caso de Luis E. Valcárcel y Carlos M. Cox, que acabaron en el Frontón, o Magda Portal que fue deportada).

A Mariátegui lo encarcelarían una vez más, en 1929, acusado de ser parte de un “complot judío”, después de la huelga minera en Morococha, también a pedido de la embajada estadounidense. Mariátegui, cercado por la represión, con la salud debilitada, moriría pocos meses después de este último encarcelamiento.

La represión contra Mariátegui fue producto de la presión de Estados Unidos.

Luego, en 1930, también por presión de los Estados Unidos, el gobierno de Sánchez Cerro disuelve la CGTP.

Víctor Mazzi Huaycucho(5) en “José Carlos Mariátegui y los trabajadores mineros de Morococha” (6) nos cuenta sobre la detención de Mariátegui después de la huelga de Morococha.


“Culminado el conflicto laboral el embajador norteamericano Alexander Moore y el Gerente General de la Cerro de Pasco Copper Co, Harold Kingsmill, presionan al gobierno de Augusto B. Leguía para que encarcele a diferentes intelectuales y dirigentes sindicales ligados a José Carlos Mariátegui, con la finalidad de cortar la influencia que tenía en los trabajadores mineros. Esto puede leerse en la correspondencia entre Ricardo Martinez y el trabajador minero Héctor A. Herrera:

“Los periódicos nos dan cuenta de las continuas visitas de Kingsmill al Presidente, lo cual es motivo de variados comentarios en la localidad. Unos creen que están ultimando las gestiones para el esperado aumento, y que el Presidente, llevado de su espíritu de protección a los obreros, está presionando al gerente de alguna forma, pero los que apreciamos mejor la realidad creemos, más bien, que Kingsmill está haciendo todo lo posible para no dar un centavo a nadie, y que el Presidente, quiera o no quiera, tendrá que aceptar sus condiciones, y tendrá, asimismo, que apresurarse a rodear de mayores garantías a la propiedad y a las preciosas vidas de los amigos norteamericanos.

Las visitas que realizó Harold Kingsmill al presidente Augusto B. Leguía fueron para ultimar detalles sobre la desarticulación de los líderes sindicales y políticos de Lima, y cortar sus vínculos con los mineros de Morococha. Una gran redada policial se desarrolló el lunes 11 de noviembre de 1929, con la detención de José Carlos Mariátegui y un grupo de intelectuales cercanos a la revista Amauta. El gobierno Leguiista, a través de su ministro de Gobierno, Benjamín Huamán de los Heros lanzó la acusación del "Complot comunista" con la intención de desactivar al naciente Partido Socialista, tal como denuncia el mismo José Carlos Mariátegui en una carta dirigida a César A. Miró Quesada:

"Mi casa es designada como el centro de la conspiración. Se me atribuye especial participación en la agitación de los mineros de Morococha, que en reciente huelga, que ha alarmado mucho a la empresa norteamericana, han obtenido el triunfo de varias de sus reinvindicaciones, entre otras las de su derecho a sindicalizarse. El gobierno acaba de obligar a los obreros a renunciar al aumento que gestionaban y se teme que nosotros defendamos e incitemos a los obreros a la resistencia"

César A. Miró Quesada no es otro que César Miró, autor del vals "Todos vuelven".
Arguedas: "Y por qué nos mandan a esos?"

Continuará...

Desfile en aniversario del Ministerio Público en Celendín





 ¿Continuarán nuestras autoridades caminando de espaldas a su pueblo?  ¿Quién o quiénes tuercen el brazo a la justicia en Celendín?

Fotografías: Chungo y batán.

lunes, 27 de abril de 2015

Publicaciones: La Intervención de los Estados Unidos en el Perú

Desde el proyecto del protectorado hasta los Wikileaks

La Intervención de los Estados Unidos en el Perú es el título del libro publicado en septiembre de 2013 por Editorial Sur cuyo autor es Silvio Rendón. De esta publicación vamos a copiar algunas partes que descubren lo que verdaderamente pasa en nuestro país. La intención de Chungo y batán es que los lectores conozcan que la intromisión norteamericana en el Perú no es un hecho reciente, sino que sucedió desde mucho antes y que llegaba, incluso, a ordenar a los gobiernos el cierre de diarios y revistas, y hasta la detención de intelectuales a quienes consideraban sus enemigos.

El caso del Padre Arana es elocuente. Su persecución,  detención y la acusación  como terrorista muestran con claridad lo que está sucediendo en nuestra patria.

En Celendín los jueces, rendidos en cuerpo  y alma a la minera (al oro), han solicitado una condena de 35 años para más de 24 líderes por el solo hecho de defender a su pueblo. De lo que no dicen  nada es de los asesinatos causados por balas del gobierno (ejército y policía) a cinco hermanos campesinos que también luchaban por la misma causa. Sin duda un libro que todos deberíamos leer. (NdlR)

Contracarátula

“La gente cree que las soluciones provienen de su capacidad de estudiar sensatamente la realidad discernible. En realidad, el mundo ya no funciona así. Ahora somos un imperio y, cuando actuamos, creamos nuestra propia realidad. Y mientras tú estás estudiando esa realidad, actuaremos de nuevo, creando otras realidades que también puedes estudiar. Somos los actores de la historia, y avosotros, todos vosotros, sólo os queda estudiar lo que hacemos”. Esto lo dijo Karl “Jamón” Rove, principal asesor de la familia Bush y de la casa Blanca, en el verano del 2002, y describe bien la natural intervención norteamericana en los espacios que considera parte de su patrimonio, y que obviamente “la providencia les ha entregado”.

La intervención norteamericana en la República del Perú tiene larga data, tal como lo demuestra Silvio Rendón en el presente libro, y la cual no se circunscribe a temas militares o comerciales como en la típica república bananera; sino también es amplia y sistemática en temas de salud, educación y derechos humanos, (rubros que algunos creen que es sólo temática de progresistas). De igual manera, el autor escapa a ese espíritu subordinado que caracteriza a tanto intelectual, temeroso de no acceder a ciertos ámbitos por alguna alocución librepensadora; por ello detalla con fuentes las diversas formas de cómo el gran hermano del norte actúa: con la complicidad y simpatía de diversos estamentos locales.

Escrito de manera amable y sencilla, con rigurosidad académica, espero que el presente documento sirva a todos los interesados en contribuir a la formación de una sociedad autónoma y digna, en el Perú y todo Latinoamérica.

El editor.


2. 1895-1945: EXTRACCIÓN Y REPRESIÓN: LA OLIGARQUÍA LOGRA CONTENER AL MOVIMIENTO SOCIAL

1927: LA EMBAJADA ESTADOUNIDENSE PRESIONA A Leguía para el cierre de Amauta(2)

Kathleen Weaver en “Peruviam rebel. The World of Magada Portal” (2009) cuenta sobre condiciones en que la poeta péruana Magda Portal (legendaria fundadora del APRA, y posteriormente firme opositora a Haya de la Torre) junto con varios otros peruanos, fue deportada por el gobierno de Augusto Leguía en 1927. Todo fue causado por la presión proveniente de la embajada norteaméricana en el Perú, disgustada por lo que venía apareciendo en la revista Amauta, editada por José Carlos Mariátegui. Los artículos versaban sobre la penetración del capital americano, en particular la Cerro de Pasco Corporation, en el Perú y en otros países de América Latina. Años después las presiones serían sobre el gobierno de Sánchez Cerro y determinarían la disolución de la CGTP en 1930.

Los mineros de la sierra central del Perú protestan por mejores condiciones de trabajo y contra la contaminación de las fundiciones de la Cerro de Pasco Corporation, empresa formada en Nueva York en 1902, que tenía entre sus principales inversionistas a J.P. Morgan, C. Vanderbit y P. Hesrst (y J. Haggin de la Anaconda Copper Company que opera en Chile). La compañía se instala en los Andes peruanos con una fundición que despide arsénico y otros humos contaminantes. Magda Portal describe lo que está ocurriendo:

“Cerro de Pasco, a pesar de estar localizado en las alturas, eran pastizales verdes donde había ganado y se producía carne y leche. Cuando llegó la corporación, no creó ningún mecanismo para despejar los humos de las fundiciones y refinerías, y ni los pastos ni el ganado pudieron sobrevivir; dejando a los campesinos sin ninguna otra opción que buscar trabajo en las minas… Los niños fueron los que más sufrieron por los humos venenosos. Su cabello dejó de crecer y sus dientes se ennegrecieron. Lo mismo le pasó a la gente mayor que vivía en las zonas contaminadas por las minas de La Oroya.” Weaver (2009:p.38).

La Cerro de Pasco vino a simbolizar la más violenta irrupción del capital extranjero en el Perú. La corporación tenía tanto poder que su administrador le daba órdenes al embajador estadounidense en el Perú.

José Carlos Mariátegui, peridista y dirigente laboral, apoya decididamente a los trabajadores mineros en su lucha por mejores condiciones laborales. Las protestas se generalizan y Augusto B. Leguía ordena el arresto de figuras clave del movimiento en su contra Luis Valcárcel, autor de Tempestad en los Andes y contribuyente de Amauta, es arrestado y enviado a la isla de San Lorenzo. Carlos Manuel Cox, futuro dirigente aprista, es deportado a México. Cuarenta pertsonas son encarceladas en San Lorenzo con el pretexto de una conspiración para derrocar a Leguía. La realidad es que había surgido un movimiento sindical e indígena que el gobierno veía con suma preocupación.

El 10 de junio de 1927, el diario El Comercio anuncia que el gobierno ha descubierto un complot comunista y que arrestado a un grupo de comunistas en la casa donde se imprime la revista Amauta. Magda Portal lee en ese diario “Dos mujeres implicadas en el complot” y ve con sorpresa su nombre y el de la escritora y poeta uruguaya Blanca Luz Brum. Ambas son contribuyentes de Amauta. Se les exige a ambas presentarse ante la policía, cosa que hacen obedientemente. Varios días después les dicen que han sido deportadas, Brum al Uruguay, y Portal a Cuba. (antes Leguía había deportado ya tanto a Haya como a Mariátegui, quienes encabezaban el movimiento de trabajadores y estudiantes).

Estas detenciones gereran gran protesta internacional, principalmente en solidaridad con José Carlos Mariátegui, quien en silla de ruedas pasa más de una semana detenido. Posteriormente el mismo Mariátegui reporta que las detenciones fueron detonadas por la edición de junio de la revista Amauta, que “artículo por artículo llamó la atención de la penetración yanqui en nuestro país y otros países de América”. Según sus fuentes, Mariátegui continúa, “la embajada estadounidense ejerció presión sobre Leguía para cerrar Amauta y silenciar a sus editores y contribuyentes”. Para cuando a Amauta se le permite volver a salir, varios meses después, buena parte de sus más activos contribuyentes están en el exilio.

Lo que señala Weaver sobre presiones de parte de empresas y del gobierno estadounidense sobre autoridade4s peruanas se cuenta también en el libro de Thomas F. O’ Brien “The Revolutionary Mission: American Enterprise in Latin America”. En este libro se habla de Mariátegui como “the noted radical José Carlos Mariátegui”, con influencia entre los obreros mineros del centro del país. Todo un subersivo. Se documentan bien las presiones tanto de los funcionarios de la Cerro de Pasco, como de los funcionarios de la embajada norteaméricana sobre el gobierno peruano, especialmente sobre Sánchez Cerro para que disuelva el movimiento de trabajadores (contra la Cerro, IPC, ITT y contra Grace en Cartavio). Sánchez Cerro duda un poco, pues su reputación se basaba en haber derrocado al ya impopular y “entreguista” Leguía, con un discurso nacionalista (“¡Viva Sánchez Cerro! ¡Muerte al gringo!” gritan los trabajadores mineros celebrando el golpe de Sánchez Cerro). (3) Finalmente, Sánchez Cerro, por la Cerro, disuelve la CGTP. Estados Unidos le ofrece apoyo ante la crisis económica internacional a condición de que elimine los obstáculos sindicales contra sus empresas.

Dos citas con las que comienza una de las secciones del libro dedicadas al Perú tienen algo de actualidad (traduzco):

“… es tiempo de levantar nuestras cabezas, sublevarnos y bajo la bandera roja ejercer nuestros derechos ¡Podemos gobernarnos a nosotros mismos!” (Mateo Cueva, minero peeruano)

“Las masas no tienen el respeto adecuado a la ley y el orden, y solamente haciéndoles sentir temor se les podrá inspirarlo. Más aún, generalmente se piensa que no se obtendrán resultados con un par de disparos, sino con una carnicería a sangre fría con ametrelladoras” (Julian D. Smith, US. Assistant commercial attaché) (Obrien: 1996, p. 137).

No es nada nuevo pedir ametrallamientos. Tampoco lo es que las presiones vengan de fuera.


1.- Publicado el 30-11-2010: htt//grancomboclub.com/2010/11/1881-el-peru-bajo-protectorado-estadounidense.html.
2.- Publicado el 08-11-2009:http://grancomboclub.com/2009/11/1927-la-embajada-americana-presiona-a-leguia-para-que-cierre-amauta.html
3.- O’Brien indica que el odio hacia los americanos de parte de los trabajadoresw peruanos se lo ganaron aquellos a pulso. Así un funcionario estadounidense decía en un informe:
“Los trabajadores son cholos de los Andes, una de las razas más atrasadas. La compañía en ocasiones ha experimentado problemas laborales y los trabajadores se han mostrado, cuando han sido agitados, sedientos de sangre y peligrosos. Cuando no están agitados, sus supervisores los describen como ganadito u ovejas. La compañía considera a sus trabajadores como insuficientemente civilizados para apreciar o hacer uso de las instalaciones sanitarias que se les ha provisto. Esta visión se extiende también hacia otros miembros de la comunidad” (O’Brien: 1996,p.147).

EEUU: “¡Detengan a Mariátegui!”

Continuará…

Silvio R. Rendón-Scheneir.- Es profesor de Economía en Stony Brook University. Estudió Economía en la Pontificia Universidad Católica del Perú y es Doctor en Economía, New York University.

Ha sido profesor visitante en la Universidad Carlos III, España; Universidad Pompeu Fabra, España; University of Ontario, Canada.

Ha trabajado como investigador en el Banco Central de Reserva del Perú, en el Banco Central Europeo y en la Universidad Autónoma de Barcelona.

Ha realizado conferencias y pasantías en: Universidad Internacional de Florida; Econometric Society European Meeting (ESEM), Toulousse; Instituto Europeo de Economía, Florencia; Latin American and Caribbean Economic Association (LACEA), Buenos Aires; Cemfi, Madrid; Universidad Hebrea de Jerusalen; Society of Economic Dynamicas (SED); Universidad de Modena, Universidad de Georgetown.

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