Páginas vistas en total

"Cuando el ánimo está cargado de todo lo que aprendimos a través de nuestros sentidos, la palabra también se carga de esas materias. ¡Y como vibra!"
José María Arguedas

viernes, 11 de enero de 2013

¿Esa Lima que se viene?

 Por: Javier Garvich

Acá vemos a Marco Turbio Gutiérrez, el gestor de la Revocatoria a la alcaldesa de Lima, en un fracasado mitin de Ate hace unos días. Está intentando bailar una cumbia tropical con una pobre joven que no sabe qué hacer, que por qué demonios  le hace compañía a ese tipo indolente y seboso, rodeado de una audiencia indiferente que parece estar esperando otra remesa de fideos o galletas antes de enterarse que está en un  reunión política. Túnel del tiempo: Los mítines del fujimorismo. Solo que con bastante menos gente.



No. No nos riamos demasiado. Esa es la Lima que se viene.

La revocatoria a la actual alcaldesa goza de un apoyo genuinamente popular (con lo contradictorio que significa hoy el término popular, que es materia de otro post, se los prometo). Lo veo por las pintas en las zonas más pobres de San Juan de Miraflores, donde las paredes chillan "Susana pituca fuera" o varias casas portan pancartas amarillas y amarillentas de apoyo al sí. Ese de amarillo patito, símbolo de la huachafería colonial limeña, color de la mafia de Castañeda y de Kouri, reivindicado en actos respaldados por el fujimorismo.

Pero esa puede ser la mafia que se viene.

El poeta Miguel Idelfonso me confesó que nada había cambiado en La Parada en más de veinte años (y lo dice él, que desde adolescente ha frecuentado esos lares). La próxima Lima va a ser el regreso de La Parada de toda la vida con fuegos artificiales, con todos los lúmpenes de la zona brindando Brahma hasta el amanecer, mientras en un concierto masivo el Grupo 5 le pone vida a la reconquista.

El narrador Carlos Rengifo se siente dubitativo mientras toma su combi al Callao. La próxima Lima va ser la perpetuación de las combis Orión, el gagsterismo transportista afincado en la provincia constitucional con prebendas regionales y municipales, plagadas de egresados de las cárceles, con lúmpenes drogados en La Colmena -esquina con la universidad Villarreal-  que te gritan en la calle y te empujan groseramente al vientre de las combis mientras vociferan como posesos "¡Callao! ¡Callao! Vas, vas, vas!!!" (al mejor estilo de la entrañable novela de Rafael Inocente La ciudad de los culpables).

Los grupos juveniles de música, teatro, danza y performance han tenido más oportunidades que nunca de ofrecer su arte a sectores diversos de Lima. La próxima Lima es la Lima de Al fondo hay sitio, donde la única cultura será los conciertos de grupos de cumbia mediáticos, la retransmisión en pantalla LED gigante de los tristes partidos de la selección de fútbol en la Plaza de Armas, concursos de bandas de colegios privados que imitan a sus símiles yanquis (eso de hacer figuritas y mover las caderas mientras tocan) y una liquidación rutinaria y ruinosa de lo que dejó la administración anterior. Y el posible cierre de un par de museos y centros culturales porque el dinero de la próxima Lima solo se gastará en cemento y asfalto.

Es la Lima de Combate, de los vergonzantes telediarios de la noche que se ahítan de crímenes y farándula, de la prensa chicha que impregna de basura los kioskos ( y que es algo excepcional, que no existe ni por asomo en el extranjero, en un país como Chile, por ejemplo). Una Lima consumista salvaje, con muchos centros comerciales y ningún parque público, con casas sin bibliotecas y con la música secuestrada por radios serviles al poder. La Lima que nos tocará vivir en los próximos años si esa maldita Revocatoria triunfa. Una Lima más difícil no solo para los escritores y demás amigos del arte, sino para cualquier persona decente.

Porque se viene la Lima de las argollas, de la corrupción legal, de los veinte soles de soborno al serenazgo, del cebichito mixto con sus chelas al pequeño funcionario que nos dé la buena pro, de las tremendas coimas en las próximas licitaciones de avenidas, óvalos y autopistas. La Lima de las lozas deportivas de día y fumaderos de droga por la noche. La Lima donde a los excluidos les obliguen a que besen los pies de aquel acalde que sólo inaugure escaleras en los cerros pero que no abra en décadas una sola biblioteca pública.

¿Consuelo? Va a ser una Lima de novela. Un buen material para escribir. El gran Rubem Fonseca nació al escribir sobre la corrupción institucional en Brasil. Petros Márkaris se ha hecho famoso denunciando la inmoralidad y el robo cotidiano de los funcionarios públicos y los empresarios privados a Grecia. Mo Yan, el último premio Nobel, narra la decadencia ética de la China postmaoísta.

¿Qué escritor va a escribir sobre esta Lima, caótica, corrupta, ignara y obscena que se nos viene?

0 comentarios:

Publicar un comentario

Chungo y batán Copyright © 2011 | Template created by O Pregador | Powered by Blogger