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"Cuando el ánimo está cargado de todo lo que aprendimos a través de nuestros sentidos, la palabra también se carga de esas materias. ¡Y como vibra!"
José María Arguedas

miércoles, 14 de diciembre de 2011

opinión libre: El triunfo de ¡Conga no va!


Escribe: Marcial Huamán

Reacciones extremas

La reacción de la extrema derecha respecto al triunfo del pueblo cajamarquino, tras una semana de lucha, se traduce en la desazón de uno de sus voceros más francos y a la vez más torpes, Aldo Mariátegui:

“Es que toda esta oposición a Conga desde la izquierda es básicamente ideológica; es simplemente decirle NO a una empresa privada (y los ignorantes campesinos son su carne de cañón)… Porque todo esto no resiste ningún análisis lógico en una cabeza pensante. Es evidente que vale la pena sacrificar cuatro pequeñas lagunas (unos cuantos charcos en tamaño si las ponemos en perspectiva. Y que iban a ser reemplazados por reservorios que triplicarán su actual capacidad) para desarrollar una gigantesca fuente de riqueza para el país” (Correo, 30 de noviembre 2011)


Habla desde la ideología de una clase, cuando en el Perú la gran burguesía aplica un plan de nueva acumulación originaria de capital, a costa del despojo de los productores directos y del saqueo de las riquezas nacionales. Al capitalismo en el Perú, y al capitalismo en general, poco le interesa el hombre y la tierra, le interesa el lucro, para lo cual desarrolla la tecnología puesta a su servicio.

El sustento de una lucha

El sustento social de la lucha cajamarquina ha sido el campesinado, la población urbana, y la juventud. Lo que han hecho algunos dirigentes y organizaciones sociales ha sido entender esta problemática y apoyarla, y en todo caso servir a darle cierto nivel de dirección y unidad.

Los campesinos comuneros ven que el agua –que es la vida misma para ellos-, se seca y contamina porque Yanacocha y otras mineras están destruyendo las lagunas. Las ciudades, sienten con toda claridad que toman agua contaminada y palpan día a día los casos de enfermedades de las que nunca padecieron, en especial enfermedades cancerígenas, que atacan sobre todo el estómago.

Los jóvenes se han sumado a la lucha, porque ven con preocupación su futuro y el de su entorno natural y social.

En medio de todo esto ha surgido el Conga no va, y de ello se ha desprendido la necesidad de un paro indefinido, “hasta lograr que se declare inviable al proyecto Conga”. El centro de la lucha regional estuvo en La Encañada, Sorochuco y Huasmín.

Es muy estrecho y corresponde a viejas ideas medievales que el campesinado es “ignorante  y torpe”.

“Cuatro charcos”

La lucha cajamarquina está centrada en la defensa de las fuentes de agua. Es una lucha razonable, y en defensa de sus recursos vitales, una parte fundamental de los comuneros han decidido entregar “hasta la vida”. A aquellos se les acusa de violentistas.

Son recursos vitales para cientos de miles de pobladores de la parte centro sur de Cajamarca, y que ubicados en las alturas donde se forman lagunas, se multiplican en una compleja red de riachuelos y ríos que irrigan vastas provincias. Esas fuentes de agua se convierten en ganado, leche y cereales que da alimento a millones de peruanos.

Un poblador resume así el efecto de la actividad de Yanacocha “Nos han destruido las lagunas y nos dan agua contaminada. Ahora con Conga nos quieren dejar sin agua. De 180 metros cúbicos, ahora no tenemos ni 100 en nuestros canales, cada vez es peor ¿de qué vamos a vivir?, denuncia.

Marcha atrás

El gobierno había poblado las cumbres de El Perol, Mishacocha, y otras lagunas con fuerzas de asalto, para proteger la “propiedad privada” de Yanacocha. La solución represiva estaba a la vista, más aún ya había empezado. Lo atestiguan los detenidos y heridos que suman decenas. La brutal violencia contra el comunero Samuel Quiliche y contra los bienes de los comuneros, dejaron claro a qué jugaba el gobierno.

Pero esta lucha, preñada de razones, pudo más y más aún empezaba a extenderse a conflictos similares en el territorio nacional, en especial la serranía, y cosechando vastos apoyos del pueblo.

Por eso el gobierno decidíó “solicitar” a Yanacocha, “suspender”. Pero Yanacocha suspende en búsqueda de “mejores condiciones” para seguir adelante en su proyecto. Es decir, el asunto no ha concluido.
Al interior de la lucha cajamarquina, diversas fuerzas contienden. Desde las posiciones más claras que quieren llevar la lucha hasta su objetivo de que el proyecto Conga se declare inviable, hasta las más contemporizadoras a la que se ha sumado Patria Roja, al sostener que el clima de conflictividad social podría provocar un “golpe de Estado”

De la izquierda burguesa, no hay mucho que decir: centrada en la capital, busca que Ollanta Humala –“zigzages” de por medio- cumpla con la Gran Transformación prometida.

Fuente: Revista Viejo Topo Al servicio de los de abajo  Año 2 Nº 14 / 1 de diciembre 2011

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